José Guerra, ex funcionario del Banco Central y profesor de economía de la Universidad Central, explica por qué lo del trueque es una concepción marxista, además de otros aspectos de las leyes económicas aprobadas por Chávez. El Estado puede cerrar o expropiar desde una gran empresa, hasta una bodega...
José Guerra cree que Venezuela va inexorablemente hacia una devaluación de su moneda, a partir del próximo año, según dijo durante su entrevista con Carlos Croes, en el Programa Diálogo Con..., por Televen. Sostiene que con las leyes aprobadas por el Presidente, está en riesgo la propiedad privada y la iniciativa del individuo.
Mencionó las asambleas agrarias como una forma totalitaria de dirigir a los productores y decirles qué es lo que van a producir y cuándo. 'Hay en esas leyes el elemento marxista'.
-Del paquete de 26 leyes habilitantes, tres tienen ámbito económico en lo fundamental: la Ley del Impulso a la Economía Comunal, la Ley de Desarrollo y Seguridad Agroalimentaria y la Ley de la Defensa en el acceso de los bienes a las personas. La primera Ley de Desarrollo Agrícola hacía falta en Venezuela, pero mis observaciones a ella son básicamente dos: en el artículo 49, ó 39, se habla de una modalidad de intercambio que se llama el trueque, que introducirlo a estas alturas de la civilización, me parece un retroceso muy importante para Venezuela, cuando ya la humanidad ha avanzado suficiente para establecer un medio de intercambio más eficiente. Pero hay otro artículo -creo que es el 49- donde se habla de las asambleas agrarias, conformadas por productores, asociaciones de vecinos, consejos comunales, que decidirán qué y en qué cantidad de rubros se producirá, a quién se le vende y, además podrá denunciar a los productores no apegados a la ley. ¿Cómo un conglomerado, una asamblea agraria, puede decidir qué produce cuando esa función es del productor, que sabe las condiciones de financiamiento, la calidad de su tierra, los recursos con que cuenta? -¿Y adónde va eso, adónde nos lleva eso? Esa es la pregunta clave. He venido argumentando que este paquete de leyes, en general, obedece a una filosofía política, es el cambio de modelo que está ocurriendo en Venezuela donde lo que se está viendo es una intervención exacerbada del Estado en la economía.
-¿El trueque dónde se aplica esto, de dónde viene, de dónde deriva? -En la Habilitante hay la Ley del Impulso a la Economía Comunal, que en realidad es la ley del trueque y lo establece como medio de intercambio. La impresión que yo tengo del regreso del trueque a la economía venezolana, es que obedece a una filosofía que está en contra del sistema mercantil y la propiedad privada; hay una filosofía en el Estado que se basa en una concepción marxista de la economía, estudiado en el primer tomo de El Capital, donde se habla de intercambio de bienes equivalentes. El trueque no existe en ninguna parte del mundo.
-¿Ni en Cuba? -No, Cuba tiene un sistema bimonetaria que permite la existencia del peso cubano y del dólar, que circula libremente.
-Bastante por cierto.
-Es más, el dólar en Cuba está sustituyendo al peso cubano. La única experiencia moderna que se conoce en la aplicación del trueque fue en Camboya y todo eso terminó en la gran tragedia que se tradujo en un colapso de la agricultura de Camboya y provocó una hambruna monumental.
-Entonces no habrá patrón, porque el patrón toma su cosecha, el campesino toma su salario. ¿Con qué le va a pagar el patrón al campesino? -En esa ley se habla de intercambiar según las cantidades de horas de trabajo que se incorporó para producir un bien, y eso sí es un disparate. El trueque es una experiencia que surge bajo dos condiciones: sociedades muy atrasadas, donde no circula el dinero; y en sociedades con hiperinflación, donde la moneda es sustituida y la gente empieza el intercambio de un bien por otro porque le perdió confianza al signo monetario.
-¿Y las monedas comunales, esas que habla el ministro? -La ley del trueque, que es la ley de impulso a la economía popular, habla de unas monedas comunales, ya están circulando algunas. El Relámpago del Catatumbo, la Lionza y creo que se llama El Sambo. Luego vendrán El Paria, para el estado Sucre; El Guaiquerí para el estado Nueva Esparta; y así sucesivamente.
Quizás El Mucuchíes para el estado Mérida.
-¿Están funcionando las monedas comunales? -Yo no las he visto, pero estarían funcionando tres, en violación abierta de la Constitución Nacional, la cual establece que la unidad monetaria de Venezuela es el bolívar. La explicación que el ministro ha dado de este tema ha sido muy deficiente, porque entre otras cosas, esas monedas tendría que acuñarlas el Banco Central. Por ejemplo un billete normal de diez bolívares, no vale por el papel, lo único que le da valor es el respaldo que tiene por parte del Banco Central. Ahora, si las monedas no van a circular o si lo hacen sin el respaldo del BCV, son monedas sin valor. Además, ¿cómo se medirá la inflación? Las cifras de inflación pueden empezar a perder credibilidad al no medirse en bolívares.
-¿Cómo llevas esa propuesta a Mercosur? -Eso sería un disparate porque evidentemente los brasileños, que tienen una moneda que es el real y los argentinos, que tienen el peso argentino, no van a aceptar el Lionza, o el Guacaipuro o el Relámpago del Catatumbo porque carecerían de valor. El mundo se ha simplificado monetariamente, el euro en Europa, el dólar en Centroamérica, la libra esterlina en el concierto de las naciones vinculadas a Inglaterra, entonces nosotros, de simplificar la unidad monetaria, ahora al bolívar fuerte le estamos pegando una moneda.
-¿Cómo nos afecta? ¿Nos hace más o menos ricos o pobres? - En primer lugar eso significaría un atraso al país. Puede crear una gran confusión, porque por ejemplo, una comunidad de Catia puede adoptar por ahí el Catiense como medida monetaria, y entonces los catienses no van a saber cómo pagar, si en monedas catienses o en bolívares fuertes.
Esa moneda puede ser objeto de falsificación y empiezan a circular esas monedas creando una gran confusión.
-Me imagino que alguien atraque a un tipo y le encuentra puras monedas de esas, que si el catiense o el petarense.
-Lo que puede pasar es que a lo mejor lo maten por no cargar bolívares fuertes. Hay otra ley, que es la Ley de Defensa del acceso de las personas a los servicios.
Esta es una ley también que yo considero que tiene algunos aspectos inconvenientes desde mi punto de vista. Y es que la figura de los consejos comunales se ha deformado, entonces los consejos comunales eran lo que era antes las juntas de vecinos para resolver los problemas de las comunidades, para las comunidades participar en los asuntos públicos.
-Por ejemplo el caso de un bodeguero.
-Lo pueden cerrar y le pueden quitar el negocio. Ahora, un consejo comunal que debiera estar ocupándose de los problemas de la comunidad.
-¿Qué busca el Estado con lo del Banco de Venezuela? Mi percepción es que este es el comienzo de la estatización del sistema bancario, porque en esta concepción de Socialismo no calza el concepto de banca estatal, de banca privada como la conocemos hoy.
Esto va a ser un proceso gradual, sostenidamente.
-¿Qué otra cosa tiene la ley? -Es una ley que le da un poder muy grande al Estado para cerrar un negocio, para quitar una patente y para calificar lo que es especulación.
-¿Ser rico es malo? -Bueno, para algunos es malo, pero para otros ha sido muy bueno. Pero es una filosofía que ve a la riqueza como algo pecaminoso, como algo negativo, cuando lo ideal sería que todos aspirásemos a vivir mejor.
-¿Y China? -Creo que nadie sensatamente puede discutir hoy que la China, a partir de la muerte de Mao es otra nación, con libre empresa, con capital extranjero, que adoptó tecnología extranjera y que vive de la exportación al mundo. Vietnam, que fue el emblema de la lucha contra el imperio, está haciendo exactamente lo mismo de China, mercados abiertos, libertad de empresas, exportación. Camboya está haciendo algo parecido. Cuba, que era el último resabio que quedaba de esa concepción socialista estatal, gradualmente empezó a hacer unos cambios.
-Pueden entrar a un hotel.
-Sí, y pueden tener un celular, una línea de Internet, un horno microondas; cuando esos países que eran socialistas se están abriendo al mercado, nosotros nos estamos cerrando con el trueque y las restricciones de la propiedad privada.
-¿De cuánto es más o menos la deuda externa? - Chávez la recibió en 30 mil millones de dólares y ahora está en 57 mil millones de dólares. La interna Chávez la recibió en términos de dólares, en 4 mil millones, ahora la tiene en 16 mil millones de dólares. REGRESAR |