Douglas Martínez duda antes de cambiar su reluciente revólver de plástico por el balón que le ofrece el funcionario del Ministerio de Interior. 'Juego a ser ladrón y mato muchos policías', presume el niño, habitante de Petare, una de las barriadas más peligrosas de Caracas.
Esta zona desfavorecida del este de la capital, célebre por sus altas cifras de homicidio, fue la elegida por el Gobierno venezolano para realizar una de las primeras jornadas de intercambio de juguetes bélicos por otros más didácticos dentro del llamado Plan Desarme.
'El peor juguete que se puede regalar a un hijo es una pistola, el peor de los juegos infantiles es el de policías y ladrones', explica Wilmer Flores Trossel, comisario jefe del Cuerpo de Investigaciones, Científicas, Penales y Criminalística (Cicpc).
Patrullas de policías en los autobuses, más presencia de fuerzas del orden en las calles, incentivos a la educación y la cultura e ideas como la del intercambio de juguetes, forman parte de esta política de reducción de la violencia.
'Éste es un plan nacional que busca la paz social y la seguridad ciudadana. Es también una llamada a las familias, que son un factor fundamental de prevención, para que no regalen armas de fuego de juguete a sus hijos', explicó a la AFP, Edwin Rojas, director general del programa de Prevención del Delito, subrayando que el plan de intercambio de juguetes será permanente y realizará en todo el país, comenzando por puntos especialmente peligrosos.
Elisabeth Gómez, de 10 años, prefiere las muñecas a las armas, pero aguarda su turno para recibir una bicicleta a cambio de la pistola de plástico de su hermano Johnny, de 6 años. 'Yo sé que las armas son feas', repite, bien aleccionada por su madre, Lina.
Ante la fila de niños que espera intercambiar sus juguetes, la policía venezolana ha expuesto una veintena de armas falsas con las que se cometieron crímenes recientemente.
Por el peso y la apariencia, algunas de ellas se confunden con revólveres verdaderos. En un callejón oscuro, cualquiera pasa por un arma mortal, afirman los policías.
'No hay nada más fácil que comprar un revólver falso y realizar un atraco. Queremos decir a los niños que con una arma de plástico también se puede cometer un delito de verdad', explican los agentes, recordando a los pequeños habitantes de Petare que la pena de cárcel también es 'muy larga' aunque la pistola usada en el atraco sea falsa.
Según el comisario Carlos Martínez, responsable de la zona de Petare, donde viven más de dos millones de personas, en esta barriada se cometieron 12 homicidios en los últimos siete días.
'La mayoría fueron ajustes de cuentas entre bandas. Hay mucha gente armada por aquí, gente con antecedentes que tiene una pistola en casa', afirma.
Según un reciente informe del Índice Global de Paz (IGP), Venezuela es el segundo país más violento de América Latina después de Colombia.
El Ministerio de Interior calculó que en julio hubo 1.184 homicidios en todo el país, una gran parte de ellos en Caracas y su zona metropolitana. REGRESAR |