Luego de develar su plan de energía, en el que provocó a Venezuela con el argumento de no comprarle más crudo, Barack Obama acusó a McCain de estar 'en el bolsillo' de las empresas petroleras: 'Cada vez que ustedes llenan su tanques de gasolina, las compañías petroleras se llenan los bolsillos. Las grandes compañías petroleras han dado hasta ahora $ 2 millones a la campaña de John McCain', se escucha en un anuncio que divulgó la campaña de Obama. 'Después de un presidente en el bolsillo de las grandes petroleras, no podemos permitirnos otro'.
En los últimos días se ha levantado una polvareda de comentarios en torno a la fortuna del candidato republicano.
Hace poco John McCain estuvo de campaña en Nuevo México y un periodista de la revista The Político le preguntó '¿cuántas casas posee?', a lo que el republicano respondió: 'Creo... mi equipo se lo va a decir'.
'Al menos cuatro' respondió el equipo de McCain, pero Newsweek publicó que la pareja tiene al menos siete.
A su vez, el candidato demócrata Barack Obama ha aprovechado esta especie de stand by que las circunstancias han establecido a su contrincante y ha dado rumbo a una gira centrada en la economía, en la que además de explicar sus planes usa todo su arsenal propagandístico para criticar, burlas incluidas, las ideas que McCain ha expresado sobre economía, mayormente parodiando su desconocimiento sobre el tema; todo por unos sondeos publicados hace un par de semanas por el centro Zogby y en los que McCain por primera vez se muestra a la cabeza en la carrera a la Casa Blanca, con una corta aunque clara ventaja de 5 puntos sobre el aspirante negro, proeza que le ha valido a McCain el calificativo de 'admirable' nada menos que por The Wall Street Journal, pues no es poco cerrar una brecha de entre 6 y 8 puntos que en julio le separaban de Obama.
Una encuesta conjunta de The New York Times y CBS, publicada la semana pasada constata que el 65 por ciento de los votantes creen que Obama manejaría mucho mejor los temas económicos que McCain.
La 'neutralidad' suiza Swissinfo dio a conocer que los banco suizos UBS y Credit Suisse son las únicas empresas de procedencia extranjera que figuran entre los veinte principales donantes de los candidatos de los partidos tradicionales a la presidencia de Estados Unidos.
Solamente en junio, John McCain ha reunido $ 27 millones, creando un precedente record para un candidato republicano, sin embargo no fue nada ante los $ 52 milllones que en el mismo mes logró recaudar su oponente Barack Obama, cuestión que nunca antes se había visto en la historia de Estados Unidos.
La mayor parte de este dinero proviene de donaciones privadas, pero también de sindicatos, grandes universidades, asociaciones profesionales, sectoriales y empresas, la mayoría estadounidenses, por lo que los bancos suizos tienen un lugar interesante en esta.
La información la hizo pública el Center for Responsive Politics, una organización no gubernamental que examina las relaciones financieras de los candidatos a la Comisión Electoral Federal y dice que UBS es el quinto de los veinte principales donantes de Barack Obama. Credit Suisse y UBS ocupan la novena y décima plaza en la clasificación de las veinte empresas que más dinero ingresan a las arcas de la campaña McCain.
En lo que va de año UBS ha donado $ 587 mil a las campañas electorales, mientras que Credit Suisse ha aportado casi $ 2 millones.
La ley estadounidense indica que una empresa sólo puede participar en el financiamiento de un candidato a través de los llamados Comités de Acción Política, desde donde se les pide a sus empleados que hagan donaciones que no pueden superar los $ 2.300 por persona para una elección y un candidato.
Mientras que las compañías extranjeras sólo pueden transferir dinero a través de sus filiales en Estados Unidos y en cuanto a las convenciones de los partidos, a las empresas extranjeras no se les limita en cuanto a la cantidad que puedan aportar.
Deben pasar 60 días para que en el congreso se publiquen las donaciones hechas por las empresas a las convenciones. Al menos 60 millones esperan reunir cada convención este año, según predice el Campaign Finance Institute.
Desde el mismo centro se asevera que 'los empleados que pagan fondos a los candidatos no son empleados medianos; se trata de la elite de la empresa, de altos cargos, incluido el presidente del consejo de administración que puede donar como persona privada y como miembro del comité de acción política'.
Según Sheila Krumholz, este dinero corrompería la democracia norteamericana: 'Conseguir información sobre este o aquel problema de los grupos de presión supone una ventaja para un político elegido porque las empresas conocen bien los dossieres y tienen sus propuestas, pero el peligro para la democracia está en que los políticos no consiguen o no buscan el punto de vista oponente antes de definir su enfoque o de emprender medidas'.
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