En el PSUV reconocen que Hugo Chávez dejó de ser el 'portaaviones' de 2004, y que por ello deberán recurrir al 'sarcasmo y el humor reflexivo' ante cualquier agravio del adversario. La idea está expuesta en el documento 'Bases conceptuales de la campaña electoral para gobernadores y alcaldes', de 50 páginas, elaborado por un equipo técnico del partido socialista y expertos en comunicación, publicidad y propaganda.
'Las condiciones de esta campaña no son las mismas de las pasadas elecciones de gobernadores y alcaldes. Con relación a 2004, el capital político del Presidente anulaba los posibles cuestionamientos a determinados candidatos; por tanto, la sencillez de la fórmula de identidad con el Presidente era muy efectiva.
Para 2008, los últimos cinco años de gestión gubernamental manifiestan también una serie de síntomas disfuncionales, que obran como fuertes frenos, condicionadores y matizadores de cualquier discurso propositivo en la campaña electoral', se indica en el texto.
El análisis, que figura en la página 11 del informe, propone que para revertir ese escenario hay privilegiar la organización política, su tarjeta, antes que a los aspirantes: '1.- Asociar en la primera fase de la campaña la imagen del Presidente al fortalecimiento de la imagen del PSUV, no de los candidatos. 2.- Los candidatos deben forjar su imagen y estructurarla desde las propias fortalezas que se deriven del posicionamiento del PSUV y desde sus discursos y propósitos. Esto no significa que se prohíba el uso de la imagen del Presidente con el candidato, siempre y cuando sea real y sobre todo no sea la única `fórmula' para lograr atraer votos.
Somos responsables todos de cuidar también la imagen del Presidente'.
En el informe se aconseja la mayor amplitud posible y captar a los jóvenes, clase media e independientes en 10 'estados electorales estratégicos (EEE)': Aragua, Bolívar, Falcón, Lara, Mérida, Miranda, Sucre, Táchira y Zulia, además del Distrito Capital y los municipios Sucre (Miranda) y Libertador (Caracas). Se definen 'EEE' por el potencial electoral y las probabilidades de resultados cerrados; la complejidad de las candidaturas y el potencial geopolítico.
'La guerrilla mediática debe mantenerse como `el francotirador' de la estrategia de comunicación del gobierno bolivariano, creando desunión, aflorando las contradicciones, desmanes políticos y morales de la oposición', se indica. Sin embargo, en la página 24, señalan que el 'tono de agravio' no debe ser injurioso o insolente: 'Puede utilizarse recursos retóricos como el sarcasmo y el humor reflexivo (siempre que el nivel de gravedad lo requiera, pues socializa la imputación, creando empatía con los receptores).
En la página 14 se reconoce, a diferencia del Ministerio de Relaciones Interiores y Justicia, que la inseguridad es el primer problema, seguido del desempleo, desabastecimiento, costo de la vida, inestabilidad política, vivienda, pobreza y corrupción. 'Cualquier acción de comunicación resultará poco efectiva si las condiciones de dichos grupos no se transforman como resultado de la acción de gobierno en la realidad social'.
Los objetivos de la campaña serían: 'Posicionar al PSUV como fuerza política conductora de la revolución. Enaltecer el orgullo de ser chavista.
Romper el paradigma de un torneo electoral y convertirlo en esfuerzo por la patria. Recalcar la obra de gobierno y las misiones (...) Advertir que sólo con la victoria podremos lograr escenarios futuros de gobernabilidad y continuidad'.
El slogan 'Vamos con todo' seguirá usándose, aunque tendrá variaciones: 'Vamos alegres, vamos unidos'.
Chávez podrá acompañar a los candidatos que se identificarían así: 'Soy el candidato del pueblo', 'Este es mi candidato'. REGRESAR |