Más allá de que las fallas de luz reportadas en los últimos meses evidencian la crítica situación que vive el tendido eléctrico nacional, el presidente de Consecomercio, Nelson Maldonado, mostró su preocupación por las consecuencias que estos incidentes ocasionan al comercio, no sólo por las pérdidas inmediatas que pudieran ocasionar, sino porque crean un clima de inseguridad que impulsa el ausentismo laboral.
'Es muy grande la cantidad de comercios que deben cerrar sus puertas no sólo por temor a posibles brotes de violencia, sino porque los trabajadores sencillamente se ausentan para resguardarse ante el temor por la inseguridad que vive el país, lo que hace que las pérdidas sean aún más grandes por el tiempo no trabajado', dijo.
Acotó que sin un eficiente sistema eléctrico el país va rumbo al colapso, por lo que urgió al Gobierno a tomar cartas en el asunto antes de que sea demasiado tarde.
En coincidencia con esta opinión, el segundo vicepresidente de Fedecámaras, Noel Álvarez, recalcó que la situación de ausentismo laboral también afecta a otros sectores productivos del país, y aunque señaló que sería muy difícil cuantificar las pérdidas, afirmó que de repetirse la situación serán muy grandes.
Destacó igualmente que con las fallas eléctricas, que afectan a casi todo el país, los más perjudicados son justamente los sectores económicamente más deprimidos, que padecen las averías de costosos electrodomésticos que no pueden ser recuperados con facilidad; y mostró su preocupación porque la percepción generalizada es que una vez nacionalizadas, las empresas de servicios públicos comienzan a funcionar mal. REGRESAR |