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Cómo será la crisis en nuestra actividad energética, que hasta altos funcionarios del régimen mismo, así lo han reconocido y sale a la luz pública por el tremendo apagón que afectó a casi toda Venezuela, el pasado lunes.
Estamos empezando a padecer los venezolanos el resultado de la inamovilidad gubernamental que desde hace diez años nos viene afectando a todos, gracias a las pocas áreas donde se percibe la escasa mano del gobierno en pro de una mejor calidad de vida de los venezolanos, y que somos 28 millones, según el último informe del Instituto Nacional de Estadísticas, y aunque no todos vivimos lamentable en condición de pobreza, sí la gran mayoría hacia allá se dirige. La situación persiste y empeora de acuerdo a cómo se han ido desarrollando los acontecimientos en el país. Por supuesto, están exentos aquellos que han podido hacer del ejercicio gubernamental una fuente de riqueza muy generosa.
Si de algo podríamos jactarnos los venezolanos hasta hace muy poco, con la excepción de los estados servidos por Cadafe, institución del Estado, era del servicio que prestaba la Electricidad de Caracas, pero la cual, también, hace poco pasó a manos del Estado e incrementado su burocracia.
El presidente Chávez ha sido un crítico incansable de lo que él llama IV República, pero nunca habíamos visto el deterioro que cada día se hace visible en nuestro país y que nos alcanza a todos por igual, pero quienes más lo sufren son precisamente, quienes menos tienen.
La inversión oficial en nuestro país no ha tenido la atención necesaria que y por ello se han deteriorado una serie de servicios, como es habitual cada vez que el Estado asume las funciones que corresponde a la empresa privada. Hasta el sistema vial, que sí es responsabilidad del gobierno, ha llegado a niveles insoportables creando peligro a los usuarios ante el estado de ruina que el mismo exhibe.
Todos sin excepción sufriremos las consecuencias y lo ocurrido en Elecar, que los mismos funcionarios gubernamentales hasta ayer desconocían el origen de la causa del gigantesco apagón, es un ejemplo de lo que sucede cuando no se le da el mantenimiento y la atención que la infraestructura del Estado necesita. Inconvenientes de este tipo traen grandes pérdidas al comercio y afecta gravemente igualmente al sector industrial.
La tendencia del Estado empresarial, y ha quedado demostrado en todo el mundo, ha fracasado porque ese dinero no tiene doliente, es del Estado y por lo tanto los que tienen bajo su responsabilidad, su administración nada o poco les importa porque no es de nadie, es del gobierno, y muy pocos son los altruistas decididos al sacrificio por el bien general. REGRESAR |
| Fecha publicada: 03/09/2008 Fuente: 2001 Tema: petroleo
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