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La solución al problema del sobreprecio en los productos regulados es muy sencilla para los vendedores de los mercados municipales: que se fiscalice e inspeccione a los distribuidores mayoristas, quienes al final son los que rompen con la regulación, vendiendo por encima de lo establecido en la Gaceta Oficial.
En un recorrido hecho ayer por el Instituto para la Defensa de las Personas en el Acceso de los Bienes y Servicios (Indepabis) para verificar los precios de venta de los productos regulados, los comerciantes del mercado municipal de San Martín en Caracas, dijeron al presidente del organismo, Eduardo Samán, que se debían tomar acciones contra los mayoristas, en lugar de sancionarlos a ellos.
Alexis Mejías, vendedor de pollo en San Martín, fue enfático al decir: 'Vamos a hacer como debe ser, ir a los mataderos, a los mayoristas, y que se vea realmente a los precios que ellos venden, así nosotros podemos trabajar con un buen margen de ganancia y no sucede lo que está pasando ahorita'.
Así se referió el comerciante al rubro de la carne de primera que se estaba vendiendo en los puestos del mercado entre 20 BsF y 22 BsF, cuando está regulada a 17,60 BsF el kilo.
'El problema de la carne en sí es que estos muchachos la están comprando demasiado cara. Hay que resolver el problema como en realidad es, no pagarla con los muchachos quienes tienen que defenderse a como de lugar para poder pagar la mercancía', dijo.
Durante el recorrido el Indepabis levantó sanciones de cierre por 24 horas contra dos expendios de carne de res y uno de cerdo. En el caso de la res por no tener exhibidos los precios de venta al público y ofrecerla a 22 BsF.
Luis Miguel Vezga, dueño de uno de los comercios sancionados, dijo que 'lo más lógico sería tomar medida contra los distribuidores', quienes venden el kilo de la res a 12,40 BsF, cuando la regulación exige 11,11 BsF.
Ante las palabras de los comerciantes, Samán dijo que han inspeccionado y multado a los distribuidores en otras oportunidades.
Sin embargo la situación no se ha normalizado porque las ventas en canal continúan por encima de la regulación. Por lo tanto el Indepabis se dirigirá nuevamente contra los mayoristas, con las facturas de venta a los detallistas como prueba, para actuar sobre todos los eslabones de la cadena y no sólo contra los carniceros.
Samán dijo que es primera vez que los vendedores denuncian el sobreprecio de los distribuidores.
Pero el vendedor Vezga dijo que en otras oportunidades han denunciado el exceso de precio por parte de los mayoristas, pero las autoridades no han hecho nada al respecto.
VENDEDORES
SON LOS PERJUDICADOS
La sanción levantada contra el establecimiento que vende cerdo fue por ofrecer la chuleta a 25 BsF y la costilla a 24 BsF, cuando la Gaceta dice 16 BsF y 14BsF respectivamente.
Pero los responsables del local dijeron que vendían a ese precio porque compran el kilo de chuleta a 19 BsF y por ende no pueden vender bajo regulación. Mientras el fiscal levantaba la sanción, la hija del dueño del local dijo: 'pero nosotros somos los que perdemos, eso no es justo, cáiganle a ellos que son los que nos venden caro'.
Situación similar viven los vendedores de caraotas negras y lentejas, quienes para ofrecerlas a los usuarios la han comprado fuera de regulación, ¿y qué pasó? El Indepabis les levantó un acta.
El kilo de caraota lo compraron a 3 BsF, el regulado está a 2,82 BsF. Pero el caso más impresionante son las lentejas que las han comprado a los distribuidores en 5 BsF, cuando la regulación establece 1,32 BsF. Una de las señoras que recibió la sanción decidió dejar de vender las lentejas que le quedaban, ya que cuando una compradora le preguntó a qué precio la vendía, no supo qué decir. 'No la puedo vender a 1,32 porque pierdo mucho, y tampoco a 5 porque me multan, así que me las voy a llevar para mi casa y me las como'.
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| Fecha publicada: 04/09/2008 Fuente: TalCual Tema: comida
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