La nueva planta Josefa Camejo, en Falcón, la línea de distribución Isidro-Punto Fijo y el sistema de distribución Guanta-Cumana-Casanay aliviarán demanda. Los detalles los tiene El Mundo/.
Los estados Falcón y Sucre son los más afectados por las fallas estructurales de generación y distribución de la energía eléctrica que padece el país y que en la última semana han ocasionado dos apagones nacionales.
El presidente de la Corporación Nacional de Electricidad, Hipólito Izquierdo, reconoció anoche en el programa Contragolpe que la desinversión en el sector está cobrando un alto costo.
Explicó que en el último trimestre se sentirán las mejorías del servicio en occidente y en el oriente del país, específicamente en Falcón, donde se ha realizado una inversión de 1.000 millones de dólares que cosechará sus frutos con la instalación a finales de septiembre, principios de octubre, de la planta Josefa Camejo.
En este sector también se inaugurará a finales de diciembre una nueva línea de distribución, la Isidro-Punto Fijo, que redundará en una mejor calidad del servicio y que esta vez contará con 450 megavatios.
Izquierdo le salió al paso a los cuestionamientos que responsabilizan al actual gobierno de la desinversión en el sector, dado que ya suma una década en el poder, señalando que en el período de la nacionalización el Gobierno ha desarrollado la instalación de turbinas en Nueva Esparta y en Anzoátegui y el mejoramiento de la transmisión, 'de lo contrario hoy el problema sería peor'.
Según Izquierdo, el sistema de distribución está al máximo de su potencial y hay que mejorarlo y reforzarlo, con proyectos de distribución que llevan entre tres y cuatro años, y de generación que puede tomar 10 años.
En el caso de Sucre, aseguró que para el año que viene sentirá una mejoría del servicio eléctrico con la construcción en este trimestre del sistema de transmisión Guanta-Cumaná Casanay.
María Lourdes Sandoval/ El Mundo
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