Al final del salón Venezuela del Círculo Militar, Soleiman Seyedi –en persona y en una foto casi de tamaño natural– se sienta rodeado de sus alfombras persas y explica calmadamente la diferencia entre los tapices de seda y de lana. Como parte de la comitiva de empresas iraníes que visitó el país hasta ayer, el empresario sólo piensa en conseguir un local en una de las lujosas zonas de Caracas para asentar la base venezolana de Galerías Soleiman.
Soleiman es una rareza entre sus compatriotas de la veintena de empresas que ocuparon los espacios en la II Feria Industrial de Irán, interesadas principalmente en tener una buena impresión con el Estado venezolano y sus empresas, los primerizos, o ponerle rúbrica y sello a los acuerdos informales, los demás.
“Preferimos tener contacto con el gobierno antes que los privados, por el conocimiento del mercado”, dijo RS Tarighat, director de Kia Eshan, un fabricante de procesadoras de frutas y jugos.
La muestra de industrias persas fue variada. Desde empresas de electrodomésticos, bicicletas, hasta industrias de plástico, jugos concentrados, automóviles y maquinaria agrícola. En el ramo petrolero, se ofrecían desde plataformas marinas hasta válvulas para refinerías, entre otros.
A RODAR...
En el centro de la exposición lucían el Centauro, en su versión básica y de lujo, y el Turpial, los tres modelos sedán de automóviles que planea fabricar la empresa mixta Venirauto en números de hasta 8 mil unidades.
El director del Consejo de Desarrollo de la Industria Automotriz iraní, Reza Danesh Fehim, había dicho en enero que los vehículos saldrían a la venta en marzo, pero la empresa todavía realiza entrenamientos en la planta de Aragua, aseguró Omar Bautista, presidente de la Cámara de Fabricantes Venezolanos de Productos Automotores (Favenpa), quien calcula que faltan dos meses más para que comiencen a rodar los carros.
La Cámara de Fabricantes Venezolanos de Productos Automotores (Favenpa) espera que las reuniones sostenidas entre las ensambladoras y la delegación iraní desde 2005 culminen en contratos de fabricación de partes. Hasta ahora sólo tienen el compromiso de que en cinco años el 95% de los vehículos se producirán en Venezuela.
Mientras tanto, los repuestos vendrán del exterior, aunque hay dudas.
En la Cámara Nacional de Comercio de Autopartes (Canidra) desconocen la experiencia de los vehículos iraníes, las características técnicas y los estimados de fabricación en el país, dijo Omar Simoza, director del gremio. “Con base en esos datos es que se puede planificar una importación. Canidra no sabe ni papa de este proyecto”.
DE SEGUNDA MANO
Los productos de exportación iraníes pueden ser baratos, pero no se jactan de contar con tecnología de punta. Las procesadoras de concentrados de jugo de la compañía Kia Esham funcionan con tecnología italiana, al igual que las máquinas agrícolas del grupo RAM. Las máquinas trituradoras de materiales de construcción de la empresa Hamedan Machine son copias certificadas de tecnología europea.
“No podemos comparar nunca un equipo iraní con uno europeo.
Son de tecnología obsoleta”, dijo Roberto Latini, vicepresidente de Fedeagro, sobre la maquinaria agrícola que se planea importar de la nación persa. Según Latini, los productos iraníes consumen 20% más y tienen menor potencia que las máquinas estadounidenses o europeas.
Dos empresas –RAM Industrial Group, ICM– esperan fabricar su propia línea de cosechadoras, irrigadoras, semilladoras, apisadoras en la fábrica de la empresa mixta Venirán en Ciudad Bolívar, donde ya instaló una línea de ensamblaje de tractores.
“Venezuela necesita 400 máquinas cosechadoras por año, y estamos listos para fabricar esa cantidad”, dijo Javad Maleki, representante de ICM.
Las pasteurizadoras de leche de la empresa Sout Machine también usan tecnología italiana. En la Cámara Venezolana de la Industria Láctea (Cavilac) lo ignoran, porque no han sido contactados para visitar alguna de las ocho plantas de procesamiento lácteo que desarrolla el Minep y que serán entregadas a cooperativas.
Pero eso es no es lo que preocupa al sector lácteo, sino la utilidad de las nuevas fábricas. “La preocupación es que Venezuela tiene capacidad industrial para procesar 11 millones de litros de leche diarios, y se producen 3 millones de litros. El problema no es industrializar más”, dijo Roger Figueroa, presidente de Cavilac.
• VISO COOPERATIVISTA
Behsazin Group, que fabrica autopartes de plásticos, instalará 15 plantas para el Minep, que tendrá producción de piezas para 40 mil vehículos, dijo Mohammad Samadi, director de la empresa.
La empresa de plástico Poolad Negar Toos ofrecía fabricar en el país talleres de fabricación de piezas plásticas para pequeñas familias o cooperativas. Snowo, un fabricante de lavadoras, hornos, televisores y otros electrodomésticos intenta conseguir un acuerdo para instalar 25 plantas pequeñas manejadas por cooperativas.
• IRÁN EN VENEZUELA
Si el comercio con Irán no gana en tamaño, se lleva todos los trofeos en velocidad. En 2001, las exportaciones al país asiático representaron 4 mil dólares y las importaciones otros 185 mil dólares.
Para el 2006, la relación de “hermanos” entre el presidente Hugo Chávez y Mahmoud Admadinejad disparó el intercambio. Ese año Irán vendió 44,73 millones de dólares de sus productos a Venezuela y adquirió a cambio 18,35 millones de dólares en bienes venezolanos. En el último lustro, el intercambio binacional creció 33.216% .
Las exportaciones se restringen a metales y sus manufacturas, que representaron el 98,7% del total, y productos químicos. La importación, en cambio, se expande desde material de transporte (87,9% ) a material eléctrico, químicos, productos agrícolas, textiles y plástico, ente otros REGRESAR |