|
|
|
¿Por qué carece la oposición de programa o de proyecto de relevancia universal? ¿Por qué no logra trascender el plano de la obsesiva descalificación de Chávez cuando más allá de él y a la vista de todos, está la dramática necesidad en que vive la mayoría del pueblo? Dicho de otro modo, ¿por qué esa obsesión opositora con el poder, más concretamente con la reconquista del poder, cuando el clamor de la gran mayoría del pueblo es por la justicia? ¿Será que a la oposición no le importa un bledo ni la justicia, ni la democracia y es en realidad fascista? No creo que haya llegado a eso. Pienso más bien que errónea e infantilmente, en su vasta mayoría, como le enseñaron los mediocres políticos de la cuarta república, identifica a la política con la lucha por el poder, y más precisamente aún, dado su pluralismo político, con la democracia.
Ese infantilismo es el problema.
La oposición sigue pensando que la justicia, no sólo la legal sino la social, es y debe ser competencia y jurisdicción exclusiva del Estado y que a la sociedad civil, como gusta denominarse, lo que le compete son los asuntos o intereses privados a los que el Estado debe preeminentemente servir. Esta, esencialmente, es su comprensión de la justicia.
Como ni Chávez ha logrado despertar a la oposición de esa estupidez, me eximo de aconsejarle que aprenda de él y me permito sugerirle que estudie y medite en su lugar el ejemplo de un hombre al que aún no ha comprendido pero del que por lo menos no puede renegar. Me refiero a Don Eugenio Mendoza Goiticoa, que no fue, ni tuvo que ser, comunista, ni socialista, ni cristiano de izquierda, ni nada que se le pareciera, para tener la casta de responderle a las necesidades materiales y morales de sus empleados, es decir, a la justicia.
Inspirándome en él, me permito sugerirle a los opositores que aún tengan ojos para ver, una agenda ampliada de lo que hoy pienso les sugeriría Don Eugenio, no sólo individualmente, sino como sector privado en general. Si me equivoco grandemente, cosa que dudo, sus hijos, o su hermano, mi querido Don Pedro Mendoza, pueden corregirme.
Para empezar: 1) el mundo empresarial debe, sea individualmente, sea por sector, mejorar radicalmente la política de salarios y beneficios sociales de sus empleados, 2) el sector médico debe programar jornadas o servicios de atención médica gratuita en beneficio exclusivo de las clases populares, 3) los centros de educación, religiosos o seglares, desde el preescolar hasta el universitario, deben promover programas audaces de atención y formación para los sectores populares, 4) los medios de comunicación, prensa, radio y televisión, deben redefinir radicalmente su programación en orden no sólo a la información veraz sino a la educación y enriquecimiento intelectual y moral de la nación.
Todas estas cosas, además de muchas otras, deben ser hechas no en razón de Chávez, es decir, no en razón del temor, sino en razón del deber, es decir, de la justicia. Eso es libertad.
Eso es amor. Eso es honor. Eso es liderar a un pueblo. REGRESAR |
| Fecha publicada: 09/09/2008 Fuente: TalCual Tema: politica
|
*** noticias no disponibles *** |
|