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| No hay que ser especialista en agricultura o alimentación para prever el mayor desabastecimiento de alimentos y la hambruna andante en Venezuela, de continuar el gobierno destruyendo lo que queda del aparato agroproductivo. Por eso es enajenado destruir la inversión y el trabajo de nuestros productores del campo que tanto tiempo ha tomado realizar y que en pocas horas se acaba, tras una invasión o intervención, y sin mayor reflexión oficial del enorme daño a la nación que se realiza. Sigue equivocado el gobierno pretendiendo indefinidamente, abastecer de alimentos al país importándolos o estatizando el campo. Ya costosos por el alza global de precios más los subsidios, burocracia y corrupción, los alimentos importados también generan indeseable inflación. En consecuencia si hoy en día los venezolanos comemos mal porque no se consiguen regularmente los alimentos de la dieta diaria, deben sustituirse o son inaccesibles al ingreso familiar, a mediano y largo plazo la cruda perspectiva es que comamos peor y racionados. Por eso hace mal el gobierno al ignorar el crecimiento de la población mientras destruye irracionalmente el aparato agroproductivo. Así agrava más la perspectiva alimentaria de la población que para 2013 alcanzará los 30 millones de personas. Estimular al productor del campo es la única salida porque en 2008 la superficie cultivable es similar a la de 1988 cuando el país contaba apenas 18,7 millones de habitantes. De allí lo inaceptable de los numerosos decretos-leyes dictatoriales que cercenan la libertad económica y la propiedad privada, que alejan la inversión privada en el campo cuando más se necesita. Y como sin agricultura no hay comida, corresponde a todos los venezolanos salirle al paso a la hambruna andante, ajustando en cada oportunidad electoral, las cuentas al gobierno que nos maltrata. REGRESAR |
| Fecha publicada: 12/09/2008 Fuente: Reporte Tema: comida
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