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La enfermedad vascular cerebral (EVC) también es conocida como Accidentes cerebrovasculares (ACV), Trombosis cerebral, Ictus o Apoplejía, la cual pertenece a los procesos denominados ictus y pueden ser de dos grandes tipos: hemorrágicos (hemorragia cerebral) donde existe una filtración de sangre dentro del cerebro por ruptura de algún vaso, o los de tipo isquémicos (embolia cerebral) al ocurrir una disminución del flujo sanguíneo que llega a alguna región del cerebro, quizás bloqueada por algún coágulo, lo que produce una necrosis tisular, es decir, la muerte de las células y del tejido cerebral por daño neuronal irreversible, lo cual es conocido comúnmente como infarto cerebral.
Los isquémicos pueden ser transitorios o permanentes, y el hecho de que el paciente viva o muera y el grado de secuelas que le queden dependerá del tipo de accidente, superficie afectada y tiempo de duración. Existen problemas médicos que pueden aumentar el riesgo de sufrir un EVC, algunos pueden responder a tratamientos o verse beneficiados por cambios en el estilo de vida pero otros no.
De ahí que se hable de factores de riesgo modificables como los siguientes:
Hipertensión Arterial. Principal factor de riesgo cerebrovascular.
Enfermedad cardiovascular. En especial, la enfermedad arterial coronaria, la enfermedad valvular cardiaca y las alteraciones del ritmo cardíaco. Si la persona ha sufrido un ataque cardiaco, tiene un mayor riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.
Diabetes
Dislipidemia también conocidos como colesterol y triglicéridos elevados, representados por el cúmulo de grasa en las arterias.
Apnea del sueño. Uno de los principales factores de riesgo cerebrovascular. Se trata de un trastorno que se caracteriza por episodios en los que la persona deja de respirar (a veces hasta por 10 segundos) durante el sueño profundo. Los estudios revelan además que los que sufren de apnea del sueño tienen niveles muy bajos de oxígeno en la sangre, lo cual favorece la formación de coágulos sanguíneos. Si cree que pueda usted sufrir de apnea del sueño, consulte inmediatamente al médico.
Obesidad. Duplica el riesgo de sufrir hipertensión y con ello EVC.
Sedentarismo o Inactividad física.
Hábito de fumar. Duplica el riesgo de presentar EVC. Consumir en exceso alcohol. Más de 2 tragos al día nos vuelve más proclives a los eventos cerebrovasculares.
Uso de drogas ilícitas. El uso de drogas intravenosas aumenta el riesgo cerebrovascular. El uso de cocaína también ha sido vinculado a ataques cardíacos y cerebrales.
Mientras entre los no modificables están:
Edad: Amayor edad más alto es el riesgo de sufrir de daño neuronal producto de un evento cerebrovascular.
Sexo: Dependiendo de la región la prevalencia varía, aunque algunas investigaciones revelan que antes de los 45 años la mujer se podría ver más afectada a raíz del tema hormonal, el uso de terapia hormonal de reemplazo y pastillas anticonceptivas. Sin embargo, en la mayoría de los países los hombres pueden ser más propensos a morir por EVC, lo que genera que a partir de los 65 a 70 años las mujeres nuevamente por su expectativa de vida son más proclives a padecer EVC, porque son más longevas que los hombres.
Raza: Los afroamericanos son más propensos a padecer EVC, ya que tienen más tendencia a ser hipertensos y obesos.
Raza: Los afroamericanos son más propensos a padecer EVC, ya que tienen más tendencia a ser hipertensos y obesos.
Accidente cerebrovascular previo. El riesgo aumenta considerablemente si la persona ya ha sufrido un evento anterior.
Las manifestaciones que demuestran la presencia de este evento cardiovascular comienzan por debilidad de una de las mitades del cuerpo (ya sea izquierda o derecha), asociado a pérdida de movimiento o fuerza, conocido como Hemiplejía, así como entumecimiento u hormigueo alteración de la sensibilidad también en una mitad del cuerpo; ceguera o deterioro visual repentinos, especialmente cuando se produce en un solo ojo; trastornos del lenguaje, pérdida de la capacidad del habla, habla ininteligible o dificultad para entender lo que le dicen.
La atención médica es fundamental para los pacientes que presenten esta sintomatología, sobre todo durante las primeras tres horas. Según la Asociación Nacional de Ataque Cerebral de los Estados Unidos (NSA), el 42% de los pacientes que sufren un EVC esperan casi 24 horas antes de acudir al hospital, porque no se dan cuenta de que están sufriendo un accidente cerebrovascular o deciden esperar a ver si los síntomas desaparecen solos.
El mayor énfasis debe hacerse en la prevención, tanto primaria como secundaria (haber padecido un evento previo), haciendo un control adecuado de la tensión y los lípidos, evitando el sedentarismo, erradicar el hábito del tabaco, consumiendo una dieta sana, teniendo un uso adecuado de los medicamentos y acudiendo periódicamente al especialista. REGRESAR |
| Fecha publicada: 12/09/2008 Fuente: Quinto Día Tema: salud
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