| La salida de Venezuela del embajador de Estados Unidos, Patrick Duddy, implica solamente la disminución de las relaciones diplomáticas entre ambos países mas no su ruptura. Se trata de una señal con la que Caracas quiere comunicar que rechaza las políticas que Washington mantiene en determinadas áreas. El diplomático estadounidense deberá ser sustituido por el encargado de negocios de la embajada. El actual funcionario estadounidense que ocupa ese cargo es el ministro consejero John Caulfield, quien, según fuentes diplomáticas, no ha presentado sus credenciales al Gobierno nacional por tener poco tiempo en el país. Se mantienen vigentes las relaciones comerciales, las diplomáticas y las consulares; es decir, los consulados de ambos países siguen abiertos y atendiendo solicitudes para procesos como el otorgamiento de visas y fe de vida. Las relaciones diplomáticas podrían bajar un grado más si uno de los gobiernos nombra como representante de su misión a un tercer secretario o exige a su contraparte reducir el tamaño de la representación. La ruptura de las relaciones debe anunciarla uno de los dos Ejecutivos. Eso se traduciría en el cierre de las respectivas embajadas, la salida del personal diplomático y la entrega de la representación y las posibilidades de diálogo a un tercer Estado con el que ambos mantengan buenas relaciones. Esta situación, sin embargo, no implicaría la finalización de las relaciones comerciales de ambos países porque ellas dependen, en principio, de particulares. REGRESAR |