El cambio de gestión en la Casa Blanca, a partir de las elecciones presidenciales del próximo 4 de noviembre, pese a que podría bajar el tono del conflicto político entre Caracas y Washington, no otorga garantías de mejoras sustanciales. El internacionalista Jerónimo Carrera estima que el Gobierno Nacional deberá mantenerse atento y manejarse con diplomacia, puesto que la administración estadounidense no tendrá un giro de fondo hacia Venezuela, pero sí de forma, dado que el objetivo de dominación persistirá.
'Tanto los republicanos como los demócratas aplican la técnica del bipartidismo y se diferencian solamente en las técnicas, puesto que ambos tienen el mismo sentido de servicio de monopolios. Sin embargo, el negocio petrolero se mantendrá porque allí el interés es mutuo', sostuvo Carrera.
El analista conminó a la cordura. 'El momento bilateral es muy delicado. Tanto en Estados Unidos como acá, hay tendencias extremistas muy peligrosas. En la Casa Blanca, hay un grupo muy belicoso, Venezuela debería tener una actitud prudente'. Jerónimo Carrera recordó que los roces con el gobierno de Hugo Chávez se iniciaron cuando el jefe de Estado visitó la tierra del Tío Sam y no fue recibido por el entonces presidente Bill Clinton. Añadió que si el candidato demócrata Barack Obama se impone al republicano John Mc Cain, ello no implica que habrá menos riesgos para el país, ya que igual tendrá una línea dura, aunque en un principio colme de gentilezas a Chávez. Además está el asunto racial, y en ese sentido, Obama tiene un punto en común que explotar con Chávez, aseveró Carrera.
Antonio Rodríguez Iturbe llamó la atención sobre la prudencia del Gobierno Nacional frente a los candidatos estadounidenses, pese a su diatriba con la administración George W. Bush. De esta manera, cree que desde Miraflores se está a la expectativa del proceso comicial norteamericano.
Pero en lo particular, no tiene dudas de que Mc Cain extendería la línea de Bush y su desconocimiento de América del Sur y Venezuela; con Obama podría darse cierta relación, dado 'su pragmatismo, pero si Chávez continúa en este enfrentamiento, recibirá una respuesta más fuerte' advierte.
Agregó que en virtud del curso actual de la relación binacional, el tono debe ser sensato a futuro y sin provocaciones, como lo que ha representado la visita de bombarderos rusos a tierras criollas. Rodríguez Iturbe consideró que aunque Moscú se ha apresurado a aclarar que las aeronaves no portan ojivas nucleares, la situación es monitoreada desde Washington y podría generar problemas de seguridad nacional no sólo para los Estados Unidos, sino también para Colombia, Brasil y Perú.
RESPETO ES CLAVE
En la Asamblea Nacional están claros en que la posición venezolana estará sujeta a las señales de la Casa Blanca. 'Es temprano para determinar la magnitud y la profundidad de los cambios, pero nuestra política exterior cambiará cuando cambie el gobierno de Bush quien no da cuartel, ni tregua y arremete día a día. Independientemente de quien gane, es importante que exista el respeto hacia Venezuela', señaló el diputado Roy Daza, presidente de la Comisión de Política Exterior.
Daza añadió que las relaciones normales y fluidas con Washington son posibles pero 'no están exentas de contradicciones'; estimó que si gana Obama, un buen punto de partida sería el cumplimiento de su anuncio de retirar las tropas de Irak. Sostuvo que en el proceso actual se han cometido algunos excesos, como el desconocimiento del zar antidrogas de Estados Unidos, Jhon Walters, respecto a los esfuerzos gubernamentales en la lucha antidrogas, durante la cual se 'da golpe y golpe al narcotráfico'.
Para el presidente del Colegio de Internacionalistas de Venezuela, Juan Francisco Contreras, el petróleo será clave entre el gobierno de Chávez y la próxima administración estadounidense, dado el carácter estratégico que este tema tiene para ambas naciones.
DANDO Y DANDO
El canciller Nicolás Maduro, a través de un comunicado emitido el pasado viernes, fue claro sobre la posición venezolana frente a Estados Unidos y oficializó el proceso de evaluación intensa de la relación bilateral, luego de que el embajador norteamericano, Patrick Duddy, fuera conminado a abandonar el país y el embajador Bernardo Álvarez recibiera similar trato en Washington. REGRESAR |