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La pesadilla de los caraqueños aún no termina de llegar pero ya se vislumbra en el horizonte. El tráfico, los carros que apenas avanzan, el entrevero de hierro, policromías, volantes y agobio, la confusión de cornetas mientras todos miran hacia delante, las horas muertas de la espera en donde lo único que se gana es estrés& todo eso regresará junto con las clases.
Los expertos calculan que el tráfico de vehículos se incrementará entre un 15 y un 25% una vez que ya haya comenzado a cabalidad el año escolar. La mayoría de los estudiantes todavía no se ha incorporado a sus planteles, y por eso el aumento en la colas no se nota demasiado. A partir de la próxima semana el cambio sí se sentirá.
La velocidad promedio en las vías expresas (autopistas) durante las horas laborales, que en los últimos dos meses se ha mantenido entre 20 y 25 kilómetros por hora, ahora pasará nuevamente a 15, explica el experto en vialidad Freddy Iriza.
Otra estadística sirve para ilustrar el cambio que ya tenemos encima: en el área metropolitana se producen unos 5 millones de viajes diarios (alrededor de 1,43 por habitante, pues la población se estima en 3,5 millones de personas), pero en época de vacaciones, la cifra baja a unos cuatro millones. No son sólo los viajes que se realizan para llevar a niños al colegio, sino también aquellas familias que se tomaron semanas libres para salir con sus hijos de vacaciones y cuyos carros vuelven a incorporarse al tráfico diario.
El parque automotor, mientras tanto, sigue creciendo y ya pasó de 2 millones de unidades. Si tomamos en cuenta que el otro factor de la ecuación (vías construidas) está en cero desde hace casi 40 años (la última infraestructura vial, la autopista de Prados del Este, es del primer gobierno de Caldera), el resultado no puede ser otro que un tráfico cada vez más lento.
Una lentitud que genera pérdidas por el orden de al menos 1.700 millones de dólares por año según estudios de la Sociedad Venezolana de Ingeniería del Transporte y Vialidad (Sotravial). Ese número se obtuvo sumando las horas/hombre perdidas en congestiones viales y tomando en cuenta el salario mínimo como referencia.
Soluciones para cuándo
El ingeniero Daniel Quintini explica que esos 1.700 millones triplican la inversión anual requerida para construir un completo sistema de transporte desde este año hasta 2025. El proyecto data de principios de los setenta y en su momento se llamó Plan 2000. Como apenas y se hicieron algunas vías del mismo, ahora fue relanzado con el nombre 2025 y con la esperanza de que no vuelvan a pasar 30 años sin que nadie se ocupe de este problema tan urgente.
'En el caso de la Gran Caracas, la inversión requerida para completar la infraestructura del Sistema de Transporte Superficial, que comprende vías expresas regionales, perimetrales y urbanas y avenidas intercomunales y colectoras, es de unos 10 mil millones de dólares, que repartidos en un lapso prudencial de veinte años serían unos quinientos millones de dólares anuales', dice Quintini.
Normalmente, los recursos para cubrir un plan de esta magnitud provienen de los impuestos, tasas y tarifas derivadas de la retribución justa por el servicio recibido por los usuarios, algo que en Venezuela es prácticamente inexistente, sobre todo en el caso de los vehículos particulares, que ocupan el 75% de la superficie vial pero sólo cubren el 25% de la demanda de viajes. Pero en este país, según Quintini, bastaría por ejemplo con que se recortara el subsidio a la gasolina, que anualmente representa nada menos que diez mil millones de dólares.
Los recursos pueden conseguirse y el plan existe desde hace más de 30 años. Para que el regreso a clase de unos no se convierta en la pesadilla de todos, lo que hace falta es voluntad.
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| Fecha publicada: 18/09/2008 Fuente: El Universal Tema: transporte
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