'Nuestras cárceles están azotadas por una suerte de cruenta guerra civil. Son verdaderos campos de batalla donde no se ha concretado lo que el gobierno llama 'humanización' de los penales'.
Con estas palabras comenzó Elio Gómez Grillo, experto criminólogo, el Primer Congreso Penitenciario Internacional, que se realiza en Margarita.
Afirmó que aunque en el país no existe la pena de muerte como condena, las más de 22 mil personas que conforman la población penal deben vivir a diario con la amenaza de muerte, lo que llamó 'una latente pena de muerte'.
Le recordó al gobierno que una de las razones de tanta violencia es la corrupción, tanto de los reos como los responsables del sistema penitenciario, en medio de un estado de ocio que termina por consumir la 'buena conducta'.
'El trabajo penitenciario es un derecho y un deber', está expresado en la Ley que además dice que 'el Ministerio de Interior y Justicia dispondrá de los medios necesarios para proporcionarles -a los reclusostrabajo adecuado y estimulará la creación de talleres y micro empresas penitenciarias'.
Dijo que contrariamente a cumplir la Ley, el Estado promueve lo que incluso fue advertido por las Naciones Unidas hace tiempo, que recomendó no construir más cárceles, 'sino cuando hubiese extrema urgencia'; al referirse a la reciente inauguración de la cárcel de Coro.
Por su parte Humberto Prado, del Observatorio Venezolano de Prisiones, señaló que durante 2008 las cifras de muertos en las cárceles se van a incrementar considerablemente, tomando en cuenta que a la fecha van 320 decesos, cuando en 2007 hubo de 498.
Propones descentralizar la administración de los centros de reclusión, para que su administración sea más efectiva.
'Ejecutar planes educativos, formación para el trabajo, de manera de que puedan utilizar productivamente su tiempo. REGRESAR |