|
|
|
| El negocio crediticio también pierde fuerza en Venezuela, fruto de la elevada inflación y los altos tipos de interés que azotan al país presidido por Hugo Chávez. Según datos de la Superintendencia de Bancos venezolana, los créditos han crecido tan sólo un 13% hasta agosto, frente al 40% registrado en el mismo período del año anterior. El hecho realmente preocupante es que este encarecimiento de los préstamos desincentiva inevitablemente el endeudamiento por parte de los ciudadanos, y éstos a su vez, son incapaces de mantener tasa de consumo altas, dada la merma de poder adquisitivo. La Superintendencia ha cifrado el negocio en alrededor de 38 millones de euros, lo que supone una fuerte recesión respecto a los datos de 2007. Se espera por tanto, que el crecimiento económico, a pesar de mantenerse en cifras positivas, también sea mucho menor al experimentado un año atrás. Las familias de Venezuela, y en general de todo lo ancho de Latinoamérica, han visto su poder adquisitivo disminuido por dos vías diferentes. Por un lado, el alza en los precios ha motivado un recorte en el presupuesto de consumo de los ciudadanos, y por otro, los altos tipos de interés ejercen aún más presión a tal efecto. El uso de las tarjetas de crédito, que supone una de las fuentes de financiación más accesibles y relacionadas con el consumo directo, se ha situado en una cifra del 27% en lo que va de año, frente al 56,6% que representaba en el mismo período del año pasado. Además, las entidades bancarias, que destinan una gran parte de su portafolio a la emisión de créditos a las familias, se han visto igualmente afectadas, y muchas de ellas han optado por la diversificación de los recursos, y han intensificado sus objetivos prestatarios relativos a las microempresas y viviendas. REGRESAR |
| Fecha publicada: 03/10/2008 Fuente: Reporte Tema: economia
|
*** noticias no disponibles *** |
|