La sombra de una recesión que afecte a las principales economías mundiales puede más que todos los milmillonarios planes de ayuda que han concertado los líderes de tales economías.
Los mercados sienten temor ante los indicios de que Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Francia enfrentan fuertes desaceleraciones económicas que, incluso, apuntan a un proceso recesivo.
La actividad económica en Estados Unidos 'se debilitó en setiembre', constató la Reserva Federal en su libro Beige publicado ayer miércoles, según AFP.
El desempleo en Gran Bretaña subió a su ritmo más rápido desde 1991 en el tercer trimestre, incluso antes de que se profundizara la crisis crediticia internacional, reseñó Reuters.
Esto, sumado a las palabras del presidente de la Reserva Federal de EEUU, Ben Bernanke, sobre la situación económica global le robaron la alegría que tanto había costado a los mercados alcanzar.
El Dow Jones cerró con su segunda mayor caída por puntos y la novena en porcentaje de su historia, para perder así gran parte del terreno ganado en la espectacular subida del lunes. Ayer perdió de un plumazo el 7,87% y se situó 21% por debajo del nivel al que acabó septiembre, según reseñó Efe.
En Europa se registraron caídas en Londres (7,16%), Fráncfort (6,49%), París (6,28%), Zúrich (5,58%), Milán (5,33%) y Madrid (5,06%), entre otros.
En América Latina los desplomes fueron significativos. Sao Paulo tuvo una baja de 11,39% e incluso tuvo que paralizar operaciones, la de Buenos Aires perdió 12,14%, México -4,99%, Lima -8,56% y Bogotá bajó 6,42%.
Los mercados reaccionaron al discurso de Bernanke donde indicó que 'la estabilización de los mercados financieros es un primer paso fundamental, pero, incluso aunque se estabilicen tal y como esperamos que lo hagan, una más amplia recuperación económica no llegará acto se-guido'.
Explicó que 'el mercado inmobiliario sigue siendo una fuente básica de debilidad para la economía real y para los mercados financieros', según Efe.
Señaló, asimismo, que hay 'ralentizaciones en el gasto de los consumidores, en las inversiones empresariales y en el mercado laboral'.
Además, pronosticó una ralentización de las exportaciones, que describió como 'una fuente de fortaleza' habitual para el país, al indicar que el comercio de los principales socios de EEUU también está registrando un menor ritmo.
Por ello, 'tomará un tiempo que los mercados crediticios se descongelen', advirtió el presidente de la Reserva Federal, para quien 'la actividad económica no llegará a alcanzar su potencial durante un tiempo'.
Por su parte Chatham House, uno de los más importantes centros de análisis e investigación del Reino Unido, dijo que ninguna región del mundo 'permanecerá inmune' a la crisis.
En un documento titulado 'Hundimiento sincronizado en la recesión' hace un diagnóstico sombrío para la economía mundial en el 2009, alertando además que aún no se sienten todas las consecuencias de la crisis. Allí señala que el debilitamiento de EEUU, Japón, y Europa apuntan a 'un shock substancial del comercio global y los mercados de materias primas. REGRESAR |