Los venezolanos han experimentado tres apagones de gran magnitud en lo que va de año: el 29 de abril, el primero de septiembre y el de ayer. Mientras el presidente de la Corporación Eléctrica Nacional, Hipólito Izquierdo, asegura que esta realidad es producto de un sabotaje, el ex gerente de Edelca y ex directivo del Ministerio de Energía y Minas, Víctor Poleo, enfatiza que las interrupciones de energía son producto del militarismo de la industria eléctrica, la injerencia cubana y la desviación de las inversiones.
'El sector eléctrico ha sido desprofesionalizado, igual que sucedió con la industria petrolera. Capitanes y tenientes ocupan posiciones decisivas para las cuales no están preparados. Para mayor humillación, las genialidades cubanas, ancladas en un sistema de la década de los cincuenta con prácticas rurales, ahora deciden cómo se administra un sistema eléctrico tan complejo como el venezolano. En ese contexto, es difícil pensar que esto puede ser un sabotaje', dijo Poleo.
El especialista descartó la eficiencia del plan eléctrico de generación distribuida que Cuba le vendió a Venezuela por un monto de 2,4 millardos de dólares. Además de que las plantas son pequeñas, la principal objeción es que el gobierno cubano cobra 1.000 dólares por megavatio generado, una cifra que dista de los 480 dólares que cuesta el kilovatio en una central térmica totalmente tecnificada.
Poleo precisó que aun cuando hubo una desinversión en el sector en la década del noventa, un estudio realizado en 2006 revela que sólo se aprobó 25% de los casi 300 proyectos registrados en Cadafe.
Acerca de la imposibilidad de atender la demanda de energía, explicación dada por La Electricidad de Caracas como justificación ante las fallas, Poleo aseguró: 'El presidente de la LEC, Javier Alvarado, no está para decir que la demanda es muy alta. Debería estar allí, como buen planificador, para que pudiera prever que la demanda iba a alcanzar más 2.000 megavatios y así garantizar que hubiese 2.500 megavatios adicionales'.
Explicó que LEC trabajó mucho tiempo con el mecanismo llamado carga rodante. En este caso, la empresa debería tener en reserva 500 megavatios o 20% de energía adicional. 'Esos megavatios se mantienen operativos, pero sin generar energía, justamente en espera de una contingencia'.
Recordó que Venezuela es uno de los pocos países que posee un río como el Caroní, con una represa de 14.000 megavatios instalados y un sistema de transmisión que genera entre 400.000 y 800.000 voltios.
Fetraelec a la espera. El presidente de la Federación de Trabajadores de la Electricidad, Ángel Navas, aseguró que esperarán hasta conocer las razones del apagón para fijar posición. 'Es bastante rara la falla. El siniestro se generó en las líneas de transmisión de alta tensión, que reciben mantenimiento de forma permanente', señaló.
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