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Las luces de los carros y del primer metrobús del día apuntan hacia Caracas. A las 5:30 am, los residentes de Guarenas y Guatire que trabajan y estudian en la capital viajan a toda velocidad por la autopista Petare-Guarenas, para tratar de ganarle la carrera a una cola que, en la próxima media hora, se extenderá y hará que el tránsito en los 26 kilómetros de la vía fluya como con cuentagotas.
Cuando suena el Himno Nacional en la radio, en los terminales y paradas del transporte público hay cientos de pasajeros firmes y en fila, que llevan al menos una hora a la espera de que regresen las unidades que salieron antes, mientras que en la autopista la marcha de los vehículos se reduce a 10 kilómetros por hora o menos.
En la salida de Guarenas, las obras iniciales del Metro que unirá a las dos ciudades satélites con Caracas en 2012 -según cálculos de las autoridades- ofrecen una esperanza a conductores y pasajeros de que la tranca se aliviará cuando estén listas las seis estaciones que tendrá el sistema, desde Guatire hasta La Urbina.
A pesar de la cercanía, la cola hace que la periferia parezca más lejana y sus habitantes quedan atrapados en un viaje de dos horas y media, cuya incomodidad no termina con la llegada a Caracas, sino que se le suma la dificultad para movilizarse con un sistema de transporte urbano deficiente y las vías en su máxima capacidad de ocupación.
De esa manera comienzan los días para los residentes de las dos ciudades dormitorio, que comparten los mismos problemas del transporte hacia Caracas con San Antonio, La Guaira, Los Teques y los Valles del Tuy, poblaciones localizadas también en la periferia del área metropolitana.
Ahiana Peñaloza vive en Guatire y desea mudarse a Caracas para dejar de dividir el sueño entre la cama y el asiento de un autobús. 'Las ciudades dormitorios no son para descansar, sino para bañarse, cambiarse de ropa, hacer una minisiesta en la noche y salir al trabajo antes de que aparezca el sol', señala.
Los altos precios del alquiler y de la compra de viviendas no le permiten instalarse en la capital, y tampoco hay en Guatire suficientes puestos de trabajo como para renunciar al que tiene en una zapatería del centro de Caracas. No le queda más opción sino llenarse de fortaleza y aguantar, dice. A las 6:30 am, después de una hora de pie, logra subirse a un autobús; si no hay inconvenientes en la vía, llegará justo a las 9:30 am a su empleo.
Mientras Peñaloza salía del terminal de Guatire, Oneida Rapoza aguardaba en Guarenas la llegada del Metrobús, en el cual el pasaje cuesta 0,90 bolívares, la tarifa más baja de todos los autobuses que prestan el servicio hacia la capital y que, según la pasajera, es el sistema que está en mejores condiciones.
Los buses de líneas que salen del terminal cobran 2 bolívares hasta Petare y 2,70 bolívares a El Silencio; los llamados 'rojos, rojitos' de la Gobernación de Miranda, 1 bolívar hasta la estación Miranda del Metro; y los piratas fijan sus tarifas en 3 bolívares o más.
Aunque la oferta de transporte parece amplia, Rapoza afirma que es insuficiente. De hecho, conductores de vehículos
particulares aprovechan el déficit y el apuro para cargar pasajeros en los terminales y los llevan hasta Caracas por 12 o 15 bolívares. Los usuarios de esa alternativa no tienen seguridad de que estarán a tiempo en la ciudad; no obstante, al menos es una garantía de que no se quedarán esperando un autobús que tal vez nunca llegue. Para ese servicio también se forma una fila, pero mucho más corta.
Que los pasajeros se queden varados en los terminales es cada vez más factible, pues las líneas han perdido socios y unidades que, en vista de las colas, se han dedicado a prestar el servicio en rutas cortas porque es más rentable económicamente, relata José Galeano, socio de la Cooperativa Menca de Leoni. Hasta 2002 la organización tuvo 120 miembros, pero ahora sólo le queda la mitad y cerca de 50 autobuses.
'Antes hacíamos 7 viajes redondos por día (14 hacia Caracas y otros 14 en sentido contrario) pero ahora sólo completamos 4', explica.
Sueño del Metro.
Desde que el presidente Hugo Chávez anunció en 2006 la construcción de un sistema subterráneo para enlazar Guarenas y Guatire con Caracas, el anhelo de los habitantes de esas localidades de prolongar el sueño nocturno y llegar a la capital en media hora se posó sobre el proyecto. Comienzan a verse los trabajos del sistema en terrenos cercados, movimientos de tierra y mejoras viales para aliviar el congestionamiento en la avenida intercomunal entre las dos ciudades satélite. Sin embargo, para la inauguración prometida faltan al menos cuatro años, tiempo en el que habrá que adoptar planes para aliviar las colas, en las cuales se desperdician anualmente alrededor de 500 millones de horas-hombre, según el Metro de Caracas.
El subterráneo adelanta un estudio que aportará datos actualizados sobre la demanda de transporte y viajes, y la cantidad de vehículos que ingresan a Caracas por la autopista Petare-Guarenas. De acuerdo con cálculos que hizo la Alcaldía Metropolitana hace 4 años, eran más de 113.000 carros al día, en ambos sentidos.
Rosa Virginia Ocaña, especialista en transporte de la Universidad Simón Bolívar, explica que al disponer de los resultados del estudio y mientras concluyen el Metro, se pueden implantar soluciones temporales como canales exclusivos en la autopista para autobuses de gran capacidad: 'Hay que determinar cuáles son las zonas de Caracas que atraen más viajes, tratar de que los buses lleguen a esos sitios y no seguir dejando más pasajeros en la estación Petare porque está colapsada; de hecho, los trenes hacia al oeste siempre están llenos. De ese proyecto se ha hablado antes'.
La gravedad del problema del tránsito, además de obligar a la ejecución de proyectos como el Metro, se ha colado en agendas de promesas políticas de candidatos a la Gobernación de Miranda. Las medidas que se tomen en el futuro para facilitar la movilidad hacia la capital no sólo mejorarán la calidad de vida de los residentes de Guarenas y Guatire, sino de poblaciones como Caucagua y Barlovento, que se integran más a la dinámica de la capital y demandan servicios de transporte. La periferia crece. REGRESAR |
| Fecha publicada: 22/10/2008 Fuente: El Nacional Tema: transporte
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