Mientras una gigantesca grúa intentaba colocar unas guayas en lo más alto del barrio San Agustín, el jueves en la madrugada, como parte de los trabajos del Metrocable, la delincuencia se aprovechaba de la situación para robar a los somnolientos conductores.
Las autoridades del Vivex paralizaron en ambos sentidos el tránsito automotor en la autopista Francisco Fajardo, en el tramo donde se ejecutaban las obras y en contraposición se desataba la acción de los delincuentes de los barrios La Charneca, Hornos de Cal, Marín, La Ceiba y El Manguito.
Los funcionarios de la Zona 9 de la Policía Metropolitana, situada en San Agustín, recibieron cinco denuncias de robos en la madrugada del miércoles y el mismo número en las primeras horas de la mañana del jueves.
La mayoría de las víctimas se abstienen de denunciar. Por ello el subregistro, según las autoridades, se calcula en 60%. En lo que va de año, a la PM sólo le han reportado 79 asaltos en la autopista Francisco Fajardo.
En la carretera Panamericana, el caos vial también marchó de la mano con el vandalismo.
Allí, en el kilómetro cero, adyacente a la estación de servicios Costa Azul, una alcantarilla obstruida viene generando una laguna que imposibilita el libre tránsito.
Más allá de los retrasos hasta de una hora que han tenido que sortear los conductores para superar el punto de conexión con la autopista Valle-Coche, los usuarios del corredor vial denuncian que la ausencia de patrullas policiales los ha dejado a la merced de la delincuencia de los barrios de los kilómetros uno y dos de la Panamericana.
María Alejandra Rojas, responsable de la Dirección de Servicios Públicos y Mantenimiento de la Alcaldía de Libertador, ordenó ayer el traslado de una retroexcavadora para raspar los sedimentos y extraer los desechos que se acumulan en la tanquilla de drenajes, ubicada en la bomba del kilómetro cero
Pero la funcionaria no dio muchas esperanzas a los usuarios habituales de esta vía. 'Mientras no cesen las lluvias no podrán hacerse obras de mayor envergadura en la zona, pues además de las cloacas que corren en ese punto, también confluye la quebrada que baja por el barrio Vengas y los residuos pluviales. A los conductores sólo les resta tener paciencia pues para realizar las labores de recolección del barro se ocupará un canal de circulación, en horario extendido hasta las 5 p.m.
Voceros de la Alcaldía Mayor confirmaron que la obra espera asignación de recursos del Gobierno nacional. La lluvia que cayó el miércoles, leve pero constante, trajo el caos que ya se ha hecho habitual en la capital.
De acuerdo con el reporte de la Sala Situacional de los Bomberos Metropolitanos la lluvia que cayó sobre la ciudad entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves provocó el colapso de doce viviendas, en las parroquias La Vega, Antímano, Caricuao y Coche, cuatro árboles caídos, tres deslizamientos y dos inundaciones.
A esto se juntaron las fallas en el sistema eléctrico y la paralización parcial del metro, que terminaron de dibujar una Caracas atemorizante.
Voceros de la EDC atribuyeron los cortes del servicio eléctrico a fallas en el sistema de distribución. El Hatillo, la avenida Principal de La Lagunita, Los Chorros, Oripoto, El Cafetal, Santa Paula, Llano Verde, alrededores de Fuerte Tiuna y del Teatro Teresa Carreño y Colinas de Vista Alegre presentaron cortes durante la tarde.
Dos fallas en el metro terminaron de sazonar el coctel explosivo que ayer tuvieron que digerir los caraqueños.
A las 7:15 a.m. un tren quedó sin tracción en Antímano y tuvo que ser desalojado. Luego a las 4:56 p.m., cuando se reinició el sistema eléctrico después de 14 minutos, se produjo una 'falsa ocupación', falla que suele ocurrir en el sistema cada vez que se interrumpe la electricidad. La línea 1 del metro resultó afectada con el consiguiente colapso en el sistema. REGRESAR |