Los violentos vaivenes en los mer cados cambiarios globales son causa dos por factores a corto plazo como el temor a las turbulencias económicas y el cierre de posiciones que dependen del dinero prestado. Sin embargo, es muy probable que estas oscilaciones tengan consecuencias a largo plazo para las economías desarrolladas y emergentes.
En el último mes, el dólar y el yen se han disparado contra casi todas las monedas del mundo, a medida que los inversionistas se convencen de que se avecina una recesión global.
El dólar ha avanzado 16% contra el euro, 24% contra el peso mexicano, 9% frente al rublo ruso y el viernes registró un récord contra la rupia india.
Este auge puso punto fi nal a dos años y medio de debilidad, según un índice de la Reserva Federal que mide el desem peño de la moneda estadounidense con tra otras 26 divisas. El yen se ha apre ciado incluso más, a tal extremo que el dólar, pese a su resurgimiento, terminó el viernes en su punto más bajo en 13 años contra la moneda japonesa.
Las fl uctuaciones en los mercados de divisas que se vieron en unas pocas horas de transacciones a primera hora del viernes 'son los que se ven nor malmente en un trimestre', escribió Kathy Lien, directora de investigación cambiaria de Global Forex Trading, en Nueva York.
La volatilidad está provocando sus propios problemas, haciendo que para las compañías sea más difícil preparar se para contrarrestar los riesgos cam biarios y creando nuevas tensiones para las economías.
En última instancia, eso podría in citar a la intervención de los gobiernos en los mercados de monedas para res taurar la moderación.
Al mismo tiempo, la precipitada caída del tipo de cambio amenaza con desestabilizar los mercados y las eco nomías de los países en desarrollo, lo que recuerda a otras crisis cambiarias de la última década.
Para los mercados emergentes, los súbitos declives han sido 'muy perju diciales', señala Richard Clarida, asesor económico global de Pacifi c Investment Management Co. y profesor de la Univer sidad de Columbia. 'Acaba mermando la confi anza en los mercados y generando un problema de infl ación', opina.
Desde fi nes de septiembre, Brasil, México, Rusia e India han, en conjun to, utilizado más de US$75.000 millo nes de sus reservas para vender dó lares y proteger sus monedas, afi rma Win Thin, estratega de Brown Brothers Harriman.
La semana pasada, Hungría subió su tasa de referencia en tres puntos porcentuales, para dejarla en 11,5%. Al aumentar las tasas de interés, las auto ridades esperan que los inversionistas tengan un mayor incentivo para con servar sus inversiones de renta fi ja en la moneda local, el fl orín.
Los gobiernos de varias economías emergentes están dándose cuenta de los riesgos que representa la caída de sus monedas. El viernes, Brasil volvió a intervenir en los mercados cambiarios para defender el real.
El alza del dólar y el yen tiene efec tos distintos en las economías desarro lladas. En Estados Unidos y Japón, es probable que las exportaciones, que se han convertido en uno de los pocos puntos positivos, sufran.
El incremento en las exportaciones ha sostenido la economía estadouni dense en los últimos doce meses. Pero un dólar más fuerte encarece los pro ductos que EE.UU. exporta y, por con siguiente, disminuye su atractivo. Eso, junto a la drástica desaceleración de la economía mundial, podría prolongar y profundizar la recesión en EE.UU.
Durante los últimos meses, la Fed interpretó el fortalecimiento del dólar como una fuente de tranquilidad.
Una moneda más fuerte abarata ba la importación de bienes y, de este modo, aliviaba las presiones infl acio narias. Eso le dio margen al banco cen tral para reducir las tasas de interés a medida que la crisis de crédito se agravaba en septiembre y octubre. La Fed se reunirá esta semana y la persis tente alza del dólar podría llevarla a volver a recortar las tasas de interés. La tasa de referencia se ubica en 1,5% y muchos economistas creen que po dría llegar a 1%.
El lado bueno
Tal vez lo más positivo del resurgi miento del dólar es que los inversionis tas no han perdido la confi anza en la moneda más importante del mundo, lo cual podría haber desestabilizado todo el sistema fi nanciero.
Durante años, algunos economis tas han advertido que el dólar podría tambalear, especialmente en medio de una crisis fi nanciera, debido a que los inversionistas extranjeros poseen tantos activos denominados en dóla res, como por ejemplo bonos del Te soro de EE.UU. o deuda emitida por los gigantes hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac.
Por ahora, el mayor problema para las multinacionales y los exportadores de EE.UU. es la pronunciada disminu ción en la demanda global. 'Las expor taciones de EE.UU. van a caer no porque el dólar sea fuerte, sino porque nadie está comprando nada', opina Mark Farrington, director del departamen to cambiario de Principal Global Inves tors, en Londres
REGRESAR |