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| El fuerte retroceso que ha experimentado la moneda frente al dólar paralelo, que ya se sitúa en máximos de diez meses, se produce en medio de la preocupación por la situación económica a la que se enfrenta el gobierno con el precio del petróleo por debajo de los 70 dólares. Los rumores del mercado y todas las recomendaciones de los asesores del Presidente Chávez, apuntan a que hay que devaluar el tipo cambio oficial, actualmente de 2,15 unidades por dólar, por supuesto, después de las elecciones de noviembre. Según analistas consultados, el Presidente Chávez podría devaluar la tasa de cambio oficial un 26% el próximo año, hasta las 2,7 unidades por dólar. Ante tanto rumor en el mercado, el ministro Alí Rodríguez se apresuró a señalar durante los presupuestos que el gobierno no se plantea llevar a cabo esta medida. Además, recalcó que ante la crisis financiera, Venezuela cuenta con bastantes reservas extranjeras para hacer frente a la caída del crudo. Muchos analistas ponen en duda estas declaraciones, y los últimos informes apuntan a que Venezuela podría registrar un déficit presupuestario igual al 3,9% de su producto interior bruto el próximo año, incluso si el barril de petróleo rebota por encima de los 80 dólares. La principal preocupación es que la caída en los precios del oro negro, lleven al país a un grave déficit, después de cinco años de bonanza en el que se han triplicado los gastos del Ejecutivo. No es para menos, ya que Venezuela consigue aproximadamente la mitad sus ingresos fiscales y más del 90% de sus ingresos de exportación del petróleo. ¿Quién determina el innombrable? Fuentes financieras han asegurado que es el propio Estado venezolano el que se encuentra interviniendo el mercado monetario ante la avalancha de ciudadanos que compran dólares en el mercado negro, para lograr que se produzca un equilibrio entre el bolívar y el billete verde, aunque sea artificial, y por supuesto, la obtención de los bolívares necesarios para cubrir los gastos públicos. Para colmo de males, los bonos argentinos que aún mantienen en su poder el Ejecutivo venezolano, han perdido gran parte de su valor en las ultimas semanas, mucho más tras el anuncio de los planes de Cristina Fernández para nacionalizar el sistema de pensiones. Se dice que parte de ellos fueron vendidos 'bajo condiciones especiales' al Deutsche Bank para poder tapar las deficiencias presupuestarias por la caída de los ingresos petroleros. También se está aprovechando el crédito que otorgó Rusia, en parte para el financiamiento de armas y otra, para capital de trabajo, aunque se comenta que fue a cambio de grandes concesiones petroleras, con empresas relacionadas directamente con el ex presidente Putin. Considerando que el presidente del consorcio gasístico ruso Gazprom, Alexéi Miller, y el ministro de Energía y Petróleo de Venezuela y director de Petróleos de Venezuela S. A. (PDVSA), Rafael Ramírez, suscribieron un memorando de identificación de oportunidades de negocio entre Gazprom LatinAmerica y PDVSA Servicios. También en presencia de Medvédev y Chávez, el ministro de Energía de Rusia, Serguéi Shmatkó, y Ramírez firmaron un memorando de entendimiento para 'proceder a la elaboración de un convenio complementario especial. Deudas ¿Y los bancos? El desplome que en las últimas semanas ha registrado la deuda venezolana, con la subida imparable del dólar paralelo, podría poner en serias dificultades las cuentas de los principales bancos del país. Según la Superintendencia Bancaria de Venezuela, la banca local cuenta con 33.000 millones de bolívares fuertes invertidos en deuda del Estado y también de PDVSA. También se consolidaba la tendencia de la deuda venezolana, cuyo nominal en la referencia a diez años volvía a cotas del 41%. El Global 27, el bono más representativo de la cesta de papeles venezolanos registra un descenso desde 100% de su valor a comienzos de año hasta 47% al cierre del 22 de octubre. De acuerdo con las normas de la Superintendencia de Bancos si las instituciones financieras declaran que conservarán el bono hasta que venza no están obligadas a reflejar el impacto de la caída en el precio El ministro de Economía y Finanzas, Alí Rodríguez, declaró recientemente que el gobierno está siguiendo con atención la situación de la banca para evitar que se vea afectada por la crisis mundial. Hace dos meses Rodríguez señaló que el gobierno prepara un plan de 'saneamiento' del sistema financiero, pero no aportó mayores precisiones. ¿Ojalá que las reservas venezolanas no estén en euros? Las fuerzas del mercado de divisas vuelven a girar en una dirección: hacia EE.UU. El euro se ha depreciado aceleradamente en las últimas jornadas y marca niveles un 20% inferior a los registrados el pasado mes de julio, hace apenas tres meses, cuando llegó a marcar récord por encima de 1,60 dólares. El viernes el tipo de cambio se llegó fijar en 1,26 dólares. Y Venezuela estudió comercializar en euros parte de su oferta petrolera en respuesta a lo que considera una 'manipulación' del valor del dólar que atribuye a EE.UU., anunció el ministro venezolano de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez. En una medida similar, Venezuela transfirió 20.000 de los más de 30.000 millones de dólares de su Reserva Monetaria Internacional (RMI) desde Estados Unidos a Europa, lo que el gobierno justificó en 'amenazas' contra su gobierno y, asimismo, debido a la pérdida de valor del dólar frente a la moneda europea. El gobierno calificó entonces de 'una estupidez' que los países tengan sus reservas en EE.UU., en lugar de crear un organismo regional que las administre. El 31 de julio las reservas internacionales del BCV estaban en 34.598 millones de dólares y el euro en 1.60 por dólar. Si las cambiamos en euros, nos dieron 21.624 millones, pero que hoy vienen siendo 27.246 millones de dólares, una pérdida de US$7.352 millones. Otro de los tantos malogros del flamante ministro y presidente de PDVSA gate. REGRESAR |
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