| Ya se ha empezado a observar en las cifras de las instituciones bancarias venezolanas un alza en el índice de morosidad, el cual ha pasado de 1,07 en junio 2007, a 1,20 en diciembre 2007, finalizando este indicador al cierre del primer semestre de este año en 1,70% y ubicarse al mes de septiembre en 2,02%. De un total de 47 bancos entre comerciales y universales, observamos que 38 han subido su índice de morosidad en los últimos doce meses. Este índice, según Aristimuño Herrera & Asociados, continuará incrementándose a lo largo del año y se verá aun más elevado para el 2009. La desaceleración económica que se inició el año en curso, aunado a un incremento en las tasas de interés y el alza en la inflación, es una combinación negativa para la solvencia de la cartera crediticia de la banca venezolana. Se ha elevado hasta 33% la tasa máxima que pueden cobrar los bancos por el financiamiento en las tarjetas de crédito, lo que permite dar como un hecho cierto, el aumento en la morosidad de este financiamiento, que ya representa el 14,3% del total de la cartera de créditos de la banca venezolana, igual a Bs.F 17.500 millones. Se acabó para la banca el envió de las tarjetas de crédito no solicitadas que llegan a la casa, así como la aplicación de la frase de 'compre ahora y pague después'. El uso de las tarjetas de crédito es lo más fácil de usar cuando se tiene y lo más difícil de pagar, en épocas de enfriamiento económico y que se agrava aún más cuando su financiamiento se hace más costoso. En Aristimuño Herrera & Asociados, estimamos que las tarjetas de crédito, serán uno de los grandes dolores de cabeza de la banca. Igualmente estimamos que el segundo semestre 2008 no será tan bueno para la banca, entre otras razones, por el incumplimiento de las obligaciones financieras en general de parte de los deudores. La cartera inmovilizada (préstamos otorgados vencidos y no cobrados) de la banca comercial y universal se elevó de Bs.F 1.171 millones en septiembre 2007 a Bs.F 2.473,4 millones doce meses después, indicando un alza de 111,2%. A septiembre 2007, la cartera vencida y no cobrada estaba cubierta en 171,49%, pero en el mismo mes del año en curso la cobertura cae a 129,21. Ocho bancos ya están por debajo del 100% de la cobertura de su mora. Y la morosidad de los bancos medianos y pequeños Si bien es cierto que el índice de morosidad de la banca comercial y universal finalizó septiembre en 2,02%, este no afecta a todas las instituciones por igual. Los 10 primeros bancos del país en cartera de créditos muestran una morosidad de 1,68%, ubicándose por debajo del índice general promedio. Sin embargo el resto de los bancos (medianos y pequeños), tienen un índice de morosidad de 1,72 veces superior a los 10 grandes, colocando este indicador en 2,89%. De allí, entre otras, la razón para estimar que los bancos medianos y pequeños serán los más afectados en el alza del índice de morosidad. Se observa adicionalmente que los bancos grandes tienen una cobertura del 140,85% en su cartera inmovilizada mientras que en los bancos medianos y pequeños la cartera de créditos en mora esta provisionada en 111,92%. Sin embargo, no todo luce tan mal para los bancos medianos y pequeños, tomando en consideración, que en el rubro de las tarjetas de crédito estas representan apenas un 5,5% del total de su cartera de creditos en contraste a un 17% que significan para los bancos grandes. Inclusive existen 13 bancos, entre los medianos y pequeños, que no tienen financiamiento de tarjetas de crédito. La banca esta plenamente consciente que este año y el 2009 es de contracción por lo que se debe ser muy cuidadoso en el análisis del riesgo crediticio a la vez de ser más eficiente en el manejo del gasto improductivo y en una gestión efectiva de la cobranza. Se recomienda a cada banco analizar sus fuentes de ingresos y evaluar el peso de cada componente en el total ingresos con la finalidad de buscar la mayor rentabilidad, sin que esto tenga que incidir en una carga a la clientela y mucho menos si implica una mayor exposición al riesgo por un mayor costo financiero que se le traslade a los clientes y que luego se traduzca en una mayor morosidad. Conclusión Los problemas de mora en la banca venezolana no han hecho más que comenzar. La sensibilidad de las cuentas de resultados al aumento de la misma dependen del volumen del crédito concedido y de su rigurosidad en el análisis en el momento de su aprobación, por una parte, en segundo lugar, de las garantías que lo soportan, en tercer término, de la política de provisionamiento llevada a cabo por cada entidad, cuarto, en la eficiencia en la gestión de su cobranza y de un factor ajeno a la administración de las instituciones bancarias como es la caída del crecimiento económico del país, entre otras razones menos importantes. Por lo tanto es difícil hacer una proyección exacta de su impacto. Lo que sí que parece evidente es que lo peor está por llegar y no va a tardar mucho en manifestarse. Mientras se trate de un mero problema contable, bueno. Pero la experiencia demuestra que, a veces, la contabilidad llega hasta a parecerse a la realidad y a veces no. Algo para no olvidar La crisis financiera global ha demostrado que los bancos han sido victimas de su propia avaricia y de la falta de un sistema regulatorio y supervisorio adecuado y eficiente. Lo malo es que cuando les llega el tiempo de cumplir la penitencia a la que algunos se hacen acreedores, todos los demás y especialmente los clientes les acompañamos, de un modo u otro, en su cumplimiento. ✍ Aristimuño Herrera & REGRESAR |