La crisis mundial, ya inevitable como los terremotos y manifiesta como la luz, empieza a mostrarnos, al parecer, la ligereza, irresponsabilidad e ignorancia de nuestras clases dirigentes. el presidente de la república dijo, ante el explicable acoso de los reporteros de la prensa, que nuestro país estaba blindado. blindados pueden estar los tanques que este régimen viene adquiriendo en europa desde que el alza del petróleo llenó las alcancías del fisco nacional.
venezuela es el país más vulnerable a las crisis cíclicas del sistema capitalista internacional. monoexportador de petróleo, no importa cuan precioso sea este recurso, no tiene casi cómo defenderse del embate de las contracciones económicas por las que atravesará el orden internacional. así como las alzas del petróleo nos proporcionan o desencadenan entre nosotros unas prosperidades inusitadas, las caídas o derrumbes del precio del petróleo acarrean unas recesiones mortales. hay una especie de ley de la equivalencia o de la compensación que nos hace oscilar, como péndulo, entre la extrema prosperidad o la acentuada contracción según el petróleo ascienda o caiga.
pero venezuela tiene como defenderse frente a los zarpazos que infiera la recesión más acentuada. ante todo hay en las reservas internacionales del país unos cuarenta mil millones de dólares. gastando cinco mil millones de tales reservas por año o incluso hasta diez mil millones se evitaría, sin gran esfuerzo, lo peor de la crisis. nuestro gasto exterior alcanza hoy a unos cuarenta mil millones de dólares en mercancías y a cincuenta mil millones agregando los servicios. si hubiere una contracción que nos prive de la quinta parte del ingreso internacional, sacrificando esa misma proporción de nuestras reservas, alcanzaríamos a equilibrar nuestra balanza de pagos en cuenta corriente.
el optimismo de chávez no es infundado en su totalidad. pero el presidente de fedecámaras y el presidente de la federación de ganaderos creen que estamos obligados a devaluar la moneda. esa medida no es inevitable y allí radica, en esos dos caballeros, el equivalente a la ligereza del jefe del estado. introduciendo un cierto orden en nuestras finanzas, podando el derroche, hasta no sería necesario el sacrificio de las reservas internacionales en un quinto cada año.
el derroche en venezuela no se ha calculado porque es difícil de medirlo siendo algo tan subjetivo. yo creo, por ejemplo, que adquirir helicópteros rusos o franceses, de donde sean, tanques de guerra y otros instrumentos es un derroche estúpido. aquí, desde 1900 ninguna arma que se haya comprado para el aparato militar, ha disparado un solo tiro en guerra alguna.
suspendiendo la compra de armamentos ya tendríamos para equilibrar las cosas. no digo que disminuyendo o liquidando la corrupción alcanzaríamos una posición boyante porque la corrupción en nuestro modelo de economía es inevitable. REGRESAR |