En el estado Vargas, la campaña para las elecciones del 23 de noviembre parece una repetición de las contiendas más recientes.
Por una parte, el candidato del PSUV, Jorge García Carneiro, intenta construir un liderazgo con apenas tres meses de recorridos por las calles de la entidad. Aunque sus allegados aseguran que vive en el litoral, la ubicación de su residencia es 'confidencial'. Por la otra, Roberto Smith, del partido Venezuela de Primera y quien logró el apoyo de la mayoría de los partidos de oposición, tampoco exhibe el gentilicio varguense entre sus atributos, algo que reclaman los habitantes de este estado.
Como en anteriores elecciones, el oficialismo aparece favorecido en las preferencias de los varguenses, según varias encuestas. Sin embargo, un estudio realizado en septiembre pasado por Yanosky Uzcátegui, analista político y militante del PSUV, introdujo elementos diferenciadores que merecen el seguimiento de los dirigentes partidistas.
El sondeo reveló que en la actualidad, 37% de los electores de Vargas no se siente identificado con ningún partido, es decir que se ubican entre los denominados 'Ni-Ni', en comparación con un 25% que se ubicó en esta tendencia en el proceso electoral anterior.
Estos datos, de alguna manera, han alertado a los estrategas de los comandos de los candidatos, que han enfocado sus mensajes hacia ese grupo de votantes que no expresa preferencias políticas.
Sin embargo, analistas independientes han advertido que hay que tener en cuenta que en Vargas buena parte de los electores que no comulgan con la propuesta chavista prefieren no revelar su preferencia opositora, por los intereses personales que tienen, tomando en cuenta que el Gobierno es el principal empleador de la zona. Además, aseguran, no son pocos los chavistas que están descontentos con la imposición desde Caracas del general García Carneiro.
Divorcio en el litoral.
En la región también se ha hecho evidente el divorcio entre el gobernador Antonio Rodríguez San Juan y el candidato psuvista a la Gobernación, en vista de que la opción a la cual apostaba el actual mandatario regional, Arnaldo Moscoso, no salió favorecido en los comicios internos.
Una vez conocidos los resultados, Carlos Mayora, antiguo secretario de Seguridad de Rodríguez San Juan, se lanzó al ruedo como candidato a la Gobernación. Y en círculos del gobierno regional se comenta que concejales, jefes civiles y el propio gobernador le han dado su espaldarazo en rechazo a la candidatura oficial del partido rojo.
'Sin embargo, este respaldo no se puede hacer público porque eso significaría desobedecer las disposiciones del presidente Chávez y quedar fuera del PSUV', comentó un militante del partido rojo.
Además, de Smith y Carneiro, en la lucha por la Gobernación de Vargas se mantienen dos ca nd idatos i ndependientes: Juan Marín y Rusvel Gutiérrez. Y para la Alcaldía de La Guaira, aparte de Alexis Toledo y Fabiola Colmenares, persisten en la batalla Luis López y Carlos Teixeira, del lado de la oposición; y Hermes Ramírez y Rosario Parmiggiani, desde la acera del chavismo.
Las promesas de los candidatos, en general, apuntan a dar solución a las principales demandas de los varguenses, que están vinculadas con la necesidad de disminuir los índices de violencia e inseguridad, con los planes para adquisición y mejoramiento de viviendas, empleo, desarrollo de la infraestructura turística y descongestionamiento de las vías de tránsito terrestre.
Además, coinciden en mencionar que está pendiente por atender la descentralización del puerto de La Guaira, la deficiencia de la infraestructura de educación y salud, y la deficiencia de los servicios básicos, como agua potable y recolección de basura. REGRESAR |