|
|
|
El debate sobre el impacto que tendrá la crisis financiera global en las economías latinoamericanas debe dar un paso hacia delante. Ya no hay dudas de que los países de la región están bien preparados para enfrentar las consecuencias de la crisis, como han resaltado sus autoridades, pero sí persisten las interrogantes sobre cuánto tiempo podrán resistir.
'Las cuentas de las naciones de América Latina están saneadas y sólidas, pero la recesión en el mundo desarrollado anuncia una corrección sostenida en los precios de las materias primas (principal producto de exportación de los países de la región)', advirtió José Gonzales, experto en mercados de capitales y director del grupo Econoinvest.
Por eso la discusión sobre el impacto regional de la crisis más que centrarse en la situación actual de las economías latinoamericanas debe hacer énfasis en las perspectivas a futuro, agregó Gonzales en el foro 'Crisis financiera global', realizado ayer y organizado por la Cámara VenezolanoAmericana de Comercio e Industria (Venamcham).
La pregunta qué deben responder las autoridades latinoamericanas, dijo el especialista, es si el blindaje regional es suficiente para resistir una crisis que se extienda más allá de lo previsto. 'Recordemos que, a diferencia de las ocurridas en los últimos quince años, la crisis actual es estructural, profunda y de grandes magnitudes (...) Es un problema sistémico'.
CRÉDITO LIMITADO
En estos momentos de crisis, explicó Gonzales, los mercados emergentes representan una promesa de futuro, pero al mismo tiempo generan muchas interrogantes. Los países latinoamericanos, por ejemplo, siguen teniendo muchas vulnerabilidades y siendo muy dependientes de materias primas. 'El blindaje lo tenemos, pero no es absolutamente sólido'.
El experto señaló que aunque el impacto inicial de la crisis en la región se ha limitado a los mercados de valores y los precios de los bonos, que cayeron por falta de liquidez y aversión al riesgo, la recesión en el mundo industrializado -dependiendo de su intensidad y duración- también puede afectar la prosperidad de América Latina en el pasado reciente.
Pronosticó que el crecimiento económico de los países latinoamericanos se desacelerará -aunque no se detendrá- y que los ingresos se reducirán provocando deficiencias en las cuentas fiscales. El problema -agregó- es que estas carencias serán difíciles de solventar, porque la crisis ha restringido el crédito y encarecido el financiamiento.
'Las naciones de la región siguen teniendo necesidades de financiamiento importantes y no van a encontrar esos recursos fácilmente', comentó. Por eso las autoridades deberían insistir en la necesidad de ser austeros. 'Si mantenemos la dinámica actual, nos comeremos las reservas externas en menos tiempo del que llevó obtenerlas'.
MÁS CONTROLES
Pedro Palma, economista y profesor del IESA, indicó que en el caso venezolano uno de los problemas es que se ha incrementado la dependencia del petróleo. Esto provocará que la crisis internacional tenga repercusiones en tres áreas de la economía local: las transacciones externas, el mercado cambiario y las cuentas fiscales.
En el comercio exterior la consecuencia será un deterioro de la cuenta corriente por la caída en el valor de las exportaciones petroleras, obligando a mejorar los resultados de la cuenta capital (que tuvo un déficit de 25 mil millones de dólares en el primer semestre de 2008) para mantener un nivel adecuado de reservas internacionales.
En el ámbito cambiario habrá un deterioro de las expectativas, pues los inversionistas locales están acostumbrados a que el Gobierno devalúe la moneda para compensar la reducción de ingresos externos, especialmente con un bolívar sobrevaluado por el control de cambio. Esto generará una demanda nerviosa de divisas que presionará al mercado paralelo.
Las cuentas fiscales, por su parte, se verán afectadas por la contracción de los ingresos, la rigidez del gasto y las limitadas opciones de financiamiento. Palma aclara que la crisis también puede tener beneficios: importaciones más baratas (por caída de commodities) y mayor poder de compra de los petrodólares (por revaluación de la moneda estadounidense).
REGRESAR |
*** noticias no disponibles *** |
|