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Las quejas son constantes. Ya no se trata sólo de problemas con el servicio. 'El avión salió y no me avisaron sobre el cambio de itinerario'; 'Me hicieron madrugar para nada porque el vuelo fue cambiado para la noche sin aviso y sin protesto'; 'Me quedé varada en Panamá por error de la aerolínea' o 'Llegué al aeropuerto y no pude abordar porque el avión estaba sobrevendido'. Estas son sólo algunas de las quejas que se escuchan de boca de los viajeros.
Pero a la molestia de éstos por la desmejora en la calidad del servicio por parte de las líneas aéreas tanto nacionales como internacionales, se suma la protesta por los altos costos de los boletos que, en el caso de los vuelos domésticos, se han incrementado entre 5% y 40%, según distintos cálculos.
El cuestionamiento sorprende a William Bracho, presidente de la Cámara de Empresas Venezolanas de Transporte Aéreo (Ceveta), institución que agrupa a la mayoría de las líneas aéreas nacionalesquien asegura que los aumentos autorizados por el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (Inac) son súper tímidos por miedo a que impacten la inflación.
NO HAY AUMENTO GENERAL
Comentó que las tarifas no han aumentado de forma general, pues cada línea las maneja en función de una banda acorde a sus costos y al tipo de aviones que utilizan, aprobada en diciembre de 2005.
Bracho dijo que hasta ahora pocas aerolíneas han podido aplicar los ajustes autorizados este año por el Inac y explicó que la mayoría no puede instrumentar el incremento de pasajes al no contar con los estados financieros auditados exigidos por el Inac. Es un trámite costoso que se realiza al cierre de cada ejercicio fiscal, por lo que el organismo tendrá que esperar hasta el 2009 para aprobar la petición de aumento de tarifas.
El presidente de Ceveta garantiza que cualquier ajuste que se haya dado este año está comprendido entre 5% y 15%, lo cual considera tímido tomando en cuenta el rezago que existe desde el año 2005.
Poco más de 500 bolívares fuertes cuesta por estos días un pasaje ida y vuelta a la ciudad de Maracaibo y agrega que ir a Margarita con la aerolínea Láser cuesta tanto por tramo como ir en taxi desde Caracas al aeropuerto de Maiquetía. El boleto ida y vuelta más barato a la isla cuesta Bs.F. 370,93 con Aeropostal y el más caro Bs.F. 538,46 con Aserca Airlines.
'El Gobierno de alguna forma subsidia la gasolina de carros y el diesel de barcos con el combustible de aviación'.
Para Bracho no es sólo que resulta igual viajar en avión que en autobús en este caso, sino que los boletos son los más baratos de la región, tomando como referencia el dólar y tramos de vuelo de similar recorrido, pese a que muchos costos no son reconocidos por la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi).
Sin embargo, para los nacionales el 'trancazo' se siente a la hora de ir a una agencia de viajes o de revisar los precios vía internet.
El tema del combustible, cuyo peso en la estructura de costos de las aerolíneas es de 40%, es uno de los argumentos que esgrime la industria para señalar que, aunque a que su precio ha bajado a la mitad en las últimas semanas, no ha pasado lo mismo con lo que pagan las empresas venezolanas de transporte aéreo a Pdvsa por este concepto.
'El precio del barril bajó a la mitad y el ajuste apenas llega a 15 por ciento. La gente exagera con el problema de las tarifas porque seguramente compran el pasaje a última hora. Se quejan porque el ingreso está muy deprimido'.
El escenario que describe el presidente de Ceveta dista mucho del que manejan las agencias de viajes. Ese aumento al que hace referencia se queda corto según los testimonios de quienes fungen como asesores de viajes. Cálculos conservadores ubican la subida del precio de los boletos tanto nacionales como internacionales en 25%, mientras otros los estiman entre 30% y 40%.
Lo más importante para William Bracho es que las empresas de transporte aéreo puedan recuperar los costos porque, de lo contrario, no estarán en capacidad de modernizar la flota.
LA CLAVE
Ante el panorama surgen las recomendaciones para los viajeros, la primera de ellas es planificar el vuelo y la segunda empaquetar el boleto para abaratar el viaje, claro, siempre y cuando se consiga la tarifa más económica a la hora de reservar.
En temporadas como la que se avecina -Navidad y Año Nuevo- los precios tienden a dispararse por la cantidad de viajeros que buscan pasaje a última hora. Así, un boleto a Porlamar que en temporada baja cuesta un promedio de Bs.F. 400 puede subir hasta Bs.F. 600.
La cosa cambia cuando se compra con suficiente antelación. Tomando en cuenta que la demanda de pasajeros ha crecido significativamente en los últimos años y que la oferta de asientos se ha reducido considerablemente, la recomendación de los expertos es adquirir el ticket por lo menos dos meses antes.
Bracho comentó que las líneas aéreas manejan un sistema de administración de tarifas (entre cuatro y seis tipos) que les permite tener un ingreso neto positivo para cubrir los costos, aun cuando no alcance el promedio de ocupación deseado.
Es así como la aerolínea maneja varias tarifas para un mismo vuelo y cuando se comienza a vender se ofrecen primero los tickets más económicos. Dado que ello no depende de la ubicación del asiento o de la atención que usted vaya a recibir, salvo que se trate de primera clase o clase ejecutiva, usted podrá estar volando al lado de alguien que pagó el precio más alto de la banda por haber adquirido el pasaje a última hora.
Si bien en este momento se pueden conseguir buenas tarifas para la temporada decembrina, quienes estén pensando en salir de viaje en Carnaval se garantizarán un disfrute más económico si compran ahora.
Claro que a la hora de reservar hay que tener cuidado porque lo barato puede salir caro. Algunas líneas ofrecen tarifas competitivas, pero el servicio que prestan no es el esperado, lo que se puede traducir en retrasos e incomodidades para el viajero. REGRESAR |
| Fecha publicada: 11/11/2008 Fuente: El Mundo Tema: transporte
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