Mientras los funcionarios policiales dormían, las pandillas hamponiles se lanzaron contra las comunidades pobres, y este fin de semana acabaron con la vida de 34 personas, todos humildes trabajadores que en ciertos casos se resistieron a entregar las pocas pertenencias y el dinero que habían logrado con el esfuerzo del trabajo diario.
La güadaña de la muerte se sintió con mayor fuerza en las parroquias La Vega y Antímano, según revelaron los parientes que ayer acudieron a la Medicatura Forense para retirar los cuerpos de sus deudos acribillados por el hampa. Deiner Puello (18), fue uno de los que fue ejecutado por los pandilleros de La Vega. Fue atacado por un niño de apenas 9 años de edad, quien fue instigado por su hermano para consumar el delito, lo cual está narrado en otra crónica de esta edición. También en La Vega, pero en el barrio La Amapola, fue ultimado de 7 balazos el vigilante privado Linger José Vielma Lugo (22). Al concluir su turno en el centro comercial Galerías La Vega, fue a visitar a uno de sus tíos residenciados en la parte alta de la parroquia. En ese momento se enfrentaron dos pandillas para dirimir problemas delictivos. Una ráfaga disparada con un arma automática, alcanzó al trabajador quien murió cuando lo conducían al hospital Pérez Carreño.
'Presidente nos están matando a nuestros hijos y las autoridades no hacen nada; no hay justicia. Vivimos en una guerra. Ya no podemos más ayúdenos', así imploró ayer a las puerta de la Medicatura Forense, Carlos Olivo, quien esperaba que le entregaran el cadáver de su hijo, Lender Olivo Torres (18). El muchacho fue ultimado de dos balazos que le disparó Nathan, su enemigo más reciente cuando se encontraron en el sector Los Mujicas de barrio Kennedy, Antímano. Entre los dos jóvenes surgieron diferencias personales. Nathan tuvo relaciones sentimentales con una vecina de ambos. Por alguna razón se distanciaron y fue Lender quien conquistó el corazón de la joven quien ahora tiene siete meses de embarazo. Por eso surgió el lance. Nathan se armó con una pistola y disparó a corta distancia contra su rival. Los proyectiles perforaron el pecho y el estómago de Lender quien murió poco después. Ender José Salazar (26), trabajaba en Guacara, estado Carabobo como buhonero. Vino a Caracas para visitar algunos familiares residenciados en La Vega. Esperaba un colectivo en el sector conocido como El Hueco, barrio Los Mangos, cuando se presentaron los delincuentes dispuestos a robarlo. Se resistió y fue baleado en el pecho y en la cabeza.
La relación de homicidios conocida por los periodistas revela que entre viernes y sábado fueron ingresados 14 cadáveres a la morgue de Bello Monte y entre sábado y domingo otros 20. Tres personas fueron ultimadas en La Vega, dos en Petare, mientras que en Gramoven, Los Cortijos, Blandín, Los Palos Grandes, Carapita y Chapellín, fueron localizados un muerto en cada sector. REGRESAR |