| El ministro de Economía y Finanzas, Alí Rodríguez, le dice al Presidente Hugo Chávez: - Debemos ajustar muy bien las misiones en el Presupuesto 2009. Tenemos que apretar el cinturón, Presidente. El Mandatario responde: -Alí, eso me parece muy bien, pero recuerda que las misiones son el éxito de mi gobierno. Pase lo que pase, se deben mantener, porque son el piso de nuestra aceptación. El ministro Alí contesta: -Presidente, podemos tener una drástica caída en los precios del petróleo y si no tenemos las misiones bien demarcadas en el presupuesto, tendremos problemas. Hable con PDVSA, porque el precio del barril se nos puede ir por debajo de 40 dólares. Por ello, el presupuesto debe estar bien planificado. Interviene el ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez. - Hasta ahora nos hemos manejado muy bien con las misiones paralelas al Presupuesto. Los ingresos nos permitirán continuar con los programas sociales, porque ese es el papel de PDVSA. Pero estaría de acuerdo en incorporar las misiones al Presupuesto. A la conversación se incorpora el ministro de Industrias Ligeras y Comercio, William Contreras, quien recuerda a sus colegas del Gabinete: -Tenemos que recordar que aún falta por aumentar los precios de la leche, las sardinas, la carne, las caraotas y el azúcar. Pero, el ministro de Alimentación, Félix Osorio, pide la palabra y dice: -Tengo demasiadas quejas de los importadores, porque los permisos de insuficiencia están represados en el Milco. -¡¡No es verdad!- responde Contreras. -Lo que pasa es que en algunos casos hay hasta cinco solicitudes para una misma importación y no se pueden aprobar todas a la vez. Además, los permisos se aprueban dependiendo del puerto. El retraso en los permisos puede ser un problema menor, porque en el MILCO apoyamos a los empresarios, pero tenemos quejas por la burocracia. El titular de Alimentación Félix Osorio, vuelve a intervenir para enfatizar: - Esa burocracia tiene afectados a sectores como el de la leche y el azúcar, sobre todo en lo que se refiere a los acuerdos bilaterales con Bolivia y Ecuador. Además, los centrales azucareros se oponen a esos convenios. A este tiempo, el ministro Contreras responde: -En la industria de alimentos están preocupados por el azúcar para el sector. El Presidente Chávez, muy molesto, ordena: -No pueden permitir que la burocracia interfiera y se produzcan retrasos con los permisos y las licencias. ¡¡Si hay que destituir a alguien, háganlo!!, pero el problema se tiene que solicionar. Todos callan... La reunión continuará... REGRESAR |