| En medio del desorden, el despilfarro y la corrupción de la era Chávez, el país tiene US$50.000 millones de reservas internacionales (Un informe del Barclays del 23 de octubre las estima en US$90.000 millones). Quienes esperan una renovación gracias a un inminente desastre económico, tendrán que esperar. Aun con el petróleo a US$60/barril, el desequilibrio en la balanza de capital en el 2009 sería de unos US$13.000 millones, déficit que podría financiar sin problemas con las reservas. Es probable que para luchar contra la inflación (este año cerrará por encima del 30%) el gobierno presione hacia arriba las tasas de interés (actualmente en el 28%, bajas con relación a la inflación) e imponga una limitación mayor en el crédito. También parece probable una mayor restricción en el otorgamiento de dólares CADIVI y una devaluación de 30- 50% del dólar oficial. Sin embargo, muchos economistas consideran que con las actuales reservas podría aguantar. Mayores controles El reto de Chávez no es fácil. Luego de 4 años sin devaluar, inflaciones de dos dígitos y absoluto desprecio por la competitividad, el gobierno aniquiló la industria nacional. El país vive de las importaciones: este año superarán los US$50.000 millones, casi el doble de Colombia, con una población bastante menor. Una devaluación forzaría un aumento general de precios. Y no devaluar le obligaría a consumir más rápidamente sus reservas. Un triunfo de la oposición en 5 gobernaciones sería un golpe duro para Chávez. Como reacción, éste radicalizaría su programa socialista, promovería mayor enfrentamiento entre trabajadores y patronos y mayores controles a la actividad empresarial. Los consumos per capita venezolanos, en casi todos los productos, como mínimo duplican los colombianos. La incapacidad del gobierno de frenar la inflación empezará a afectar los consumos. Aún así los colombianos debemos cuidar un mercado tan importante, vigilar mucho la cartera, el margen, el endeudamiento y esperar una mejor consolidación de la oposición REGRESAR |