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| Un informe de Deutsche Bank alerta de que Irán y Venezuela necesitan un precio del petróleo de más de 95 dólares el barril para equilibrar sus inversiones, mientras que Rusia requiere un precio de 75 dólares. Estas cifras chocan con países productores donde resulta mucho más barato la extracción de crudo, como Arabia Saudí o Libia, cuya rentabilidad se alcanza con un petróleo a 50 dólares el barril. Conforme a estas cifras, parece que algunos países podrían optar por paralizar sus proyectos de exploración en aguas profundas. Es el caso de Venezuela. El Presidente de este país, Hugo Chávez, ha manifestado recientemente que se conforma con que el precio del crudo venezolano se estabilice en el entorno de los 80 dólares. 'Con esta cotización, seguro que vamos a continuar impulsando el desarrollo nacional y vendiendo petróleo a medio mundo', apuntó. El Mandatario ha asegurado también que si el barril se ubica a 60 dólares tampoco se frenarán los proyectos de su gobierno y no habrá consecuencias 'trágicas' para el crecimiento, ni incrementará la inflación. 'Tú me pones el petróleo a 60 dólares y yo te digo que Venezuela no se verá afectada', añadió. Además, tanto Venezuela como Irán han reconocido que presionarán a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en la próxima reunión que se celebrará en diciembre para conseguir una reducción de la producción de crudo. Si se aprueba esta medida, se añadirá al recorte aprobado la pasada semana de recortar la producción en 1,5 millones de barriles, en un intento de frenar la caída del petróleo. Sin embargo, la cotización del crudo continuó retrocediendo REGRESAR |
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