| A juicio del ex gerente de investigaciones económicas del Banco Central de Venezuela (BCV) José Guerra, la devaluación de la moneda es una de las medidas fundamentales e inevitables que debe asumir el gobierno nacional, durante el primer trimestre del año 2009, para poder palear la caída significativa de los precios del barril petrolero y la crisis mundial. 'El gobierno tiene que hacer esta devaluación, el problema es la fecha. Yo creo que el gobierno va a tener que devaluar el año que viene, después del primer trimestre, ya que la plata no le alcanza porque es mucho gasto, frente a una caída de más del 60 por ciento de los precios del petróleo, y entonces necesariamente van tener que hacer un ajuste'. Tales declaraciones fueron ofrecidas por el reconocido especialista, previo a su participación en el primer Congreso sobre la Crisis Financiera Global y Perspectivas Económicas de Venezuela para el 2009, organizado por el Centro de Estudiantes de la escuela de Economía de la Universidad de Carabobo. Uso de los fondos En ese sentido, Guerra señaló que otra de las resoluciones que debe tomarse en cuenta tiene que ver con el uso de los fondos que se tienen en el exterior, porque de lo contrario el Ejecutivo tendrá que reducir el gasto público. Dentro de este orden de ideas, aseveró que si la caída de los precios de la cesta petrolera se prolonga, el gobierno tendrá que incrementar los impuestos, es decir, 'restaurar el IVA por lo menos dos o tres puntos más, y probablemente introducir el impuesto por las transacciones financieras'. Frente a este panorama, el profesor de Economía de la Universidad Central de Venezuela (UCV) aseguró que ningún ciudadano dejará de sentirse afectado por la situación. De hecho, sostuvo que para el próximo año los venezolanas observarán una inflación similar a la actual y seguramente las ofertas de empleo serán mucho menores. Por este motivo, recomendó cancelar todas las deudas, sobre todo las tarjetas de crédito; adquirir algunos artículos que aumentarán con la inflación y la devaluación, tales como línea blanca y vehículos; y mantener mínimas cantidades de dinero en los bancos, puesto que las tasas de interés son muy bajas en comparación con la inflación. 'Una crisis del centro no de la periferia' Por su parte, José González, director del Grupo de Empresas Econinvest, afirmó que la crisis mundial actual es 'del centro, no de la periferia', en otras palabras, enfatizó que la situación afectará mayormente a las economías desarrolladas más que aquellas emergentes, especialmente las Latinoamericanas. Resaltó que en la medida que se presente una desaceleración en la economía norteamericana, en esa misma proporción comenzarán a bajar los precios de las materias primas que se producen en América Latina, como el petróleo, lo cual se traducirá en una reducción de los ingresos. En vista de ello, González precisó que será necesario restringir el consumo y el gasto público, además que las reservas internacionales resultarán afectadas y los estados Latinoamericanos se verán obligados a limitar los niveles de importación. REGRESAR |