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Este martes, el presidente editor de El Nacional, Miguel Henrique Otero, conversó con un nutrido grupo de asistentes al Foro sobre Perspectivas Macroeconómicas 2009, sobre su preocupación en torno a este tema, destacando así el tema petrolero y la crisis financiera a nivel mundial.
Otero expresó: 'estamos viviendo el debilitamiento sistemático y progresivo del aparato productivo privado, asociado a un crecimiento de la ineficiencia en el sector público, en áreas claves para el funcionamiento de la sociedad como la energía, las telecomunicaciones, la salud, la educación y la seguridad, entre muchas otras. Es ese debilitamiento de las instituciones el que ha permitido que Petróleos de Venezuela se convierta en una inmensa caja negra, en una empresa que no sólo aparece, cada vez más, asociada a prácticas y escándalos de corrupción, sino que sus programas de mantenimiento e inversiones están llenos de fallas y omisiones, que debilitan su capacidad real para proveer de recursos a la nación venezolana'.
Indicó que también hay responsabilidades de índole políticas, laborales, sindicales, empresariales, académicas, legislativas y sociales las cuales 'no pueden quedarse afuera del diseño de una política económica que se proponga evitar el deslizamiento del país hacia una crisis todavía más profunda, para crear e impulsar una economía que tenga sostén en la diversidad de la producción de bienes y servicios'.
Petróleo: una economía sostenible para el desarrollo
Sobre el tema petrolero, Otero asegura que 'la sostenibilidad de una economía petrolera no se basa únicamente en que se cumpla la hipótesis de un precio justo, que sea propicio para el desarrollo de las economías, tanto de los países productores como de aquellos que son básicamente consumidores'.
Insistió en que 'es urgente y estratégico, prioritario y propio del más elemental sentido común, pasar de la sociedad rentista que hemos sido a una sociedad de trabajo, plenamente consciente del esfuerzo que se requiere para echar las bases y generar riqueza de modo permanente'.
'La creación de una agricultura que tenga el sostén y el potencial de un tejido industrializado, que garantice un nivel de solvencia o de autonomía alimentaria; la puesta en marcha de un ancho sistema de transformación de materias primas en productos semitrabajados y finitos, que aseguren la creación de empleo y, a partir de ello, el ciclo productivo de una economía sana; la implantación de una gran industria venezolana del turismo, que bajo la premisa de un clima envidiable a lo largo del año, sea fuente de ingresos permanentes; todos estos son, junto con muchos otros, los caminos que, con la guía de técnicos calificados, Venezuela debe buscar si quiere acceder a un futuro más digno y sostenible en el tiempo', alertó.
Desde su punto de vista para el presidente editor de El Nacional, los economistas necesitan 'de un sentido verdaderamente justo para la con la sociedad a las que nos debemos'.
Antes de concluir su exposición, Otero afirmó: 'lo que nos es justo, lo que no queremos, es un poder que no respete los derechos humanos y que haga uso abusivo y sistemático de la justicia para sus fines políticos. No queremos un poder que le pida sacrificios al pueblo venezolano, y que al mismo tiempo se proponga aumentar en 4% el gasto militar. No queremos un poder que facilita la más grande maquinaria de corrupción que haya conocido Venezuela, con el único propósito de prolongar su poder más allá de lo que la Constitución de Venezuela lo permite'.
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| Fecha publicada: 19/11/2008 Fuente: El Nacional Tema: empresas
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