Una nueva contienda propagandística se anuncia desde ya. Es la batalla que arranca el lunes 24 entre Gobierno y oposición por demostrar quién ganó. Con los mismos resultados en la mano, cada sector se proclamará vencedor. El vaso estará medio lleno o medio vacío, dependiendo del ángulo desde donde se mire.
Equilibrio Permanente. Las interpretaciones distintas -y radicalmente opuestas- de lo que sucede, son la expresión de un peculiar equilibrio de fuerzas. Equilibrio de intereses sociales. Equilibrio de la correlación política. Equilibrio electoral. Equilibrio que se congela en el tiempo.
Mayoría con dificultades. El sector gubernamental es la fuerza mayoritaria desde 1998, pero nunca ha tenido una superioridad aplastante, ni en lo social, porque se le escapan las clases medias; ni en lo político, porque no reúne una base amplia partidista; ni en lo electoral, por el carrusel de ascensos y descensos.
Comparación con 2004. La oposición dirá el lunes 24 que avanzó. Que tiene nuevas gobernaciones de su lado. Y lo dirá con razón, al compararlo con los resultados de 2004. No hay dudas, una sola gobernación adicional puede ser considerada como un éxito.
Comparación con la actualidad. Por su parte, el Gobierno hará la comparación con la situación de hoy. De las 22 gobernaciones en pugna, 7 están controladas por factores de la oposición. Unas las perdió en 2004. Otras en el camino. Si recupera una o dos, el Gobierno dirá que avanzó. Y tampoco le faltará razón.
Atasco de verdades. Así pues, cada quien tendrá 'su verdad'.
Para salir de este atasco de tantas 'verdades' será necesario dar dos pasos.
Primero, aceptar que hay una mayoría y una minoría. Segundo, aceptar que nadie tiene la fuerza suficiente para imponer su visión, su modelo; y que, por lo tanto, es necesario producir una síntesis política y social.
¿Lo comprenderá el Gobierno? ¿La oposición? REGRESAR |