En cuanto a tránsito, el trabajo de los futuros alcaldes se resume de manera muy sencilla: deben lograr que todos los municipios sean piezas de un único mapa vial, que aporte alternativas de transporte distintas al vehículo particular y ponga en marcha dispositivos para disminuir el caos.
Para lograrlo, sin embargo, los favorecidos con los votos tendrán que superar los resquemores políticos que han hecho del tránsito un área sumida en la ingobernabilidad.
Daniel Quintini, ingeniero vial, destaca que las propuestas que los candidatos llaman 'su plan' repiten el error de trabajar por una Caracas municipal y no por una geografía metropolitana.
El especialista, con 51 años de experiencia, cree que los nudos deben desatarse por medio de la integración del transporte y la construcción de nuevas vías de escape. A su juicio, se requieren 281,1 kilómetros de vialidad, distribuidos en las autopistas expresas regionales, para desviar a los conductores que van hacia el oriente u occidente; expresas perimetrales, para la circunvalación del área urbana de la ciudad; y las expresas urbanas, para retomar los empalmes que se han quedado en el papel.
Las autopistas son competencia directa del Ministerio de Infraestructura, pero Quintini subraya que los alcaldes tendrán que abogar por su culminación y mantenimiento, si quieren lograr un concepto de transporte público eficaz, que contrarreste el exceso de vehículos. En su opinión, los gobernantes deben velar porque se desengaveten los proyectos que sus antecesores ofrecieron regalarle a Caracas, como la ampliación de la Valle-Coche y la construcción de las autopistas Tazón-Los Totumos, La Verota-Kempis, Caracas-Santa Lucía, Perimetral del Norte (para conectar la Cota Mil con Catia) y las circunvalaciones del sureste y suroeste; todos incluidos en el llamado Sistema Vial Mayor de la Gran Caracas, que desde la década de los sesenta prometía aumentar el porcentaje destinado a vías.
Incómodas, pero democráticas. De las autoridades también se espera que tomen ciertas decisiones que pueden resultar muy incómodas para algunos, pero, a la larga, favorecerían a quienes se trasladan en transporte público y son mayoría (representan 72,3% de los viajes hechos en la ciudad).
La vuelta al día de parada y la dedicación de canales exclusivos para quienes viajan en colectivo son demandas que recibirán alcaldes y gobernadores.
Como conserjes de la ciudad, tendrán que sentar las bases de una mancomunidad que propicie la posible aplicación de un impuesto a la gasolina, más vías de alta ocupación (VAO) y la prohibición de motos en las autopistas, medidas que han sugerido expertos y conductores.
Antonio Ledezma lo llama 'Caracas en movimiento', Jorge Rodríguez ha dicho que continuará el Buscaracas, Carlos Ocariz asegura que el transporte sería su segundo eje de trabajo, Jesse Chacón habla de reordenar Petare. En esta sobremarcha electoral todos los candidatos han mostrado voluntad de acoplarse y trabajar en función de una autoridad única de transporte. Pero, el ministro de Infraestructura, Isidro Rondón, afirmó esta semana que esa sería una decisión centralizada, que debe surgir del presidente Chávez.
Una vez que los candidatos salten de la propaganda electoral a la oficina de gobierno demostrarán si realmente quieren acabar con la fragmentación que pone el tránsito en manos de 10 organismos diferentes. REGRESAR |