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El panorama es sombrío para las marcas de vehículos que tienen sus plantas ensambladoras en el país.
El mercado automotor venezolano se enfrenta a una nueva realidad: hay clientes con capacidad monetaria para comprar, hay bancos con disposición para aprobar créditos, pero no hay disponibilidad de carros, ya que los concesionarios se han visto afectados por el conflicto que ha generado la paralización de las actividades de la empresa Johnson Controls, principal proveedora de butacas de las ensambladoras.
'No puedo garantizarle que va a tener un automóvil, ya que hemos tenido problemas con el suministro de vehículos porque la ensambladora está parada', le decía un asesor de venta de un concesionario Ford a un cliente que aguardaba pacientemente ser atendido.
Con este tipo de respuesta se encuentran los venezolanos que quieren comprar un vehículo en este momento, y así lo evidenció El Mundo en un recorrido realizado por diversos establecimientos de la Chevrolet, Ford y Chrysler.
En un concesionario ubicado en La Castellana de la marca Chevrolet, las listas de espera fueron cerradas y las ventas paralizadas, según lo señaló una fuente que pidió no ser identificada. Explicó, además que de las 200 unidades que le serían asignadas para el mes de noviembre, la ensambladora sólo podrá abastecer 13 de ellas, pero únicamente dos le han sido entregadas. Para lo que resta de año la fuente estimó que no recibirán más vehículos, dada la situación.
Algo similar ocurre en los concesionarios Ford visitados, donde una representante informó que hace un mes no les llegan automóviles de la línea Fiesta y Explorer, y los que están en exhibición ya están comprometidos. 'Los carros eran entregados en un plazo de tres meses, pero ahora sin disponibilidad de ellos le decimos a los clientes que tendrán que esperar hasta febrero del año entrante, ya que de llegar alguna unidad será adjudicada a la persona que tenga más tiempo esperando', añadió.
En la Chrysler de Maripérez, de 70 carros que les llegan en promedio mensual, este mes sólo le han sido otorgadas 6 unidades entre las marcas Caliber y Cherokee. Los lapsos de asignación para sus líneas están entre 2 y 5 meses, y muchas de ellas ya están retrasadas para 2009.
Su inventario de producción nacional está agotado, y se mantendrán con un lote de carros importados 2008 que recientemente les llegó.
La planta a su vez, decidió agilizar los trámites para importar asientos, a fin de garantizar el ensamblaje acorde con la producción.
Esta circunstancia limita los recursos de los concesionarios, que por ahora se mantienen por el departamento de servicios y repuestos. REGRESAR |
| Fecha publicada: 21/11/2008 Fuente: El Mundo Tema: auto
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