Escenas de llanto, dolor e indignación se observaron en la sala de audiencia del Tribunal Cuarto de Juicio de Aragua, una vez que la jueza Marjorie Calderón declaró culpables a los comisarios Lázaro Forero, Iván Simonovis y Henry Vivas y a 6 de los 8 policías metropolitanos acusados de la muerte de 3 personas y de ocasionar lesiones a 29 en los hechos del 11 de abril de 2002.
Los acusados y los familiares aguardaron durante 18 horas en el Palacio de Justicia de Maracay. En medio de gran tensión, esperaban una sentencia que los absolviera. Las esperanzas se desvanecieron en 20 minutos, tiempo que tardó la jueza Calderón en leer la siguiente condena: pena máxima de 30 años de prisión para los comisarios Forero, Vivas y Simonovis, quienes fueron acusados de complicidad necesaria en la ejecución de homicidio calificado, consumado y frustrado, y lesiones graves, gravísimas, menos gravísimas y leves.
En la parte dispositiva del fallo, la jueza Calderón afirmó que los funcionarios de la PM estaban custodiando la marcha opositora y le abrieron paso hasta su destino final, es decir el Palacio de Miraflores.
También señala que los agentes de la PM se apostaron en distintos sectores de la avenida Baralt y con apoyo en vehículos blindados dispararon contra los partidarios del Gobierno que estaban apostados en puente Llaguno.
'La Policía Metropolitana en ningún momento disolvió a los manifestantes (de la oposición) que trataban de llegar a puente Llaguno y toda la acción se centró en atacar a las personas que estaban sobre el puente Llaguno y en la parte baja del mismo. Acción esta que , al provenir de funcionarios públicos en ejercicio de sus funciones, es violatoria de los derechos humanos a todas luces, tal como lo establecen los artículos 19 y 22 de la Constitución', se refiere textualmente.
También sentenció como un hecho demostrado que después de que los medios de comunicación transmitieron las noticias sobre los muertos y heridos, 'un grupo de militares y civiles, usando ello como excusa, procedieron a desconocer la autoridad legítimamente constituida, como era la del presidente de la República, dando así cabida al rompimiento del hilo constitucional.
Y es evidente que los funcionarios de la PM participaron en estos hechos disparando sus armas de fuego, ocasionando heridos y fallecidos'.
La jueza distinguió la actuación de los funcionarios de la PM de la de los de la Guardia Nacional. A su juicio, estos últimos sí intentaron detener la marcha opositora.
Los agentes Erasmo Bolívar, Luis Molina y Julio Rodríguez también fueron condenados a 30 años por el delito de homicidio calificado, frustrado y lesiones graves y gravísimas.
Arube Salazar fue sentenciado a 17 años y 10 meses de prisión por el delito de homicidio consumado, y Marcos Hurtado a 16 años, por complicidad necesaria en la comisión del delito de homicidio calificado frustrado y por lesiones graves y gravísimas.
Fueron absueltos los policías Ramón Zapata y Rafael Naezoa, representados por la defensa pública. Antonio Molina, abogado acusador, informó que la jueza y dos escabinos dijeron que Naezoa no tenía responsabilidad en los hechos y declararon su absolución y libertad desde la sala.
Zapata fue condenado a tres años por el delito de encubrimiento, porque según Antonio Molina, abogado acusador privado, aunque no participó de manera directa, Zapata presenció algunos hechos y no colaboró denunciándolo. La jueza ordenó la libertad inmediata, porque había cumplido la pena: estuvo seis años detenido.
El primero que conoció su condena fue Arube José Salazar, quien iba en la ballena de la PM el 11 de Abril. En la evacuación de pruebas fueron presentadas cuatros fotos de funcionarios que estaban en este vehículo oficial. Lo acusan porque aceptó subirse a la parte alta.
Seguido de este dictamen, el agente de la PM Erasmo Bolívar conoció su condena. Su madre, Aura Bolívar, y su tía Marisabel Bolívar, abandonaron la sala en medio de una crisis de llanto. 'Hago un llamado al Presidente de la República, como mujer y ser humano, para que me conceda una audiencia. Quiero demostrar la inocencia de mi hijo, se ensañaron con mi hijo porque lo vieron débil, fue juzgado sin tener pruebas, yo ya estoy presa de alma y corazón', dijo Dayana Vivas dijo: 'Esa sentencia es un descaro, una asquerosidad, pues nunca se pudo comprobar la culpabilidad de ninguno de los comisarios.
Yo lo único que me pregunto es: ¿qué está pasando en este mundo? Los delincuentes en la calle y los inocentes en la cárcel'.
Yhajaira Forero, esposa del comisario Lázaro Forero, dijo: 'Maryorie Calderón acaba de cometer la injusticia más grande de este mundo. No merece ser llamada jueza, es una vendida. Este es un juicio injusto y amañado con una sentencia ilógica ante las pocas pruebas para incriminarlos'.
María del Pilar Simonovis, esposa de Iván Simonovis, señaló: 'Al Presidente lo único que le digo es: Por ahora los objetivos de la defensa no fueron logrados. Usted le tiene miedo a esos comisarios, por eso los encarcela. Reflexione, no permita que la justicia se siga utilizando turbiamente'.
Molina dijo que el hecho de que haya recaído la sentencia en estos funcionarios no niega la posibilidad de que otras muertes ocurridas en la avenida Baralt se sigan investigando.
Solicitó al Ministerio Público la extradición de Alfredo Peña, para que sea investigado por estos hechos, pues era el alcalde Caracas para la fecha.
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