En la sentencia del 2 de abril de 2009 quedaron escritas las voces de 15 de las 29 víctimas exigiendo justicia y de los policías metropolitanos defendiéndose de las acusaciones. Milvida de Jesús Campos, una de las víctimas, aseguró haber visto a los policías. 'Defiéndanlos, pero no nos hagan pasar como mentirosos'. Su sobrina, Yuceydi Campos, revivió los momentos de angustia en que herida en el Hospital de Lídice, recibió también la ropa mojada de sangre de su tía. Doris Teresa Infante también vio a los PM, pero en la última audiencia se quejó por unas pruebas que consignó a la Fiscalía y que, luego, dijo: 'No sé qué pasó con eso'. Por su parte, Daniel Vieira López, aseguró haber visto encapuchados que nunca fueron investigados.
También se escuchó la voz de Andrés Trujillo Domínguez, testigo de la Fiscalía, reclamar por la tergiversación de sus declaraciones.
'Yo vengo para exigirle a la Fiscalía que rectifique las conclusiones en cuanto a mis declaraciones', dijo. 'Jamás dije que la Policía Metropolitana nos dijera que corriéramos que nos iban a matar a todos.
Es falso. Yo dije que la Policía Metropolitana nos indicó: `Corran, que los van a matar a todos'. Esa frase, al igual que otras que estaban reflejadas en las conclusiones, son tergiversadas'.
Los funcionarios condenados, palabras más, palabras menos, se solidarizaron con las víctimas, pero recalcaron una y otra vez que estaban siendo juzgadas las personas equivocadas. El abogado de las víctimas, Antonio Molina, explicó telefónicamente ayer que aunque nunca se pudo demostrar cuáles armas dispararon los proyectiles, había que creer en las víctimas. REGRESAR |