Ronald Noble --secretario general de Interpol-- debe tener hoy sentimientos encontrados respecto al gobierno de Venezuela. Por segunda vez en menos de un mes, el Ministerio de Interior y Justicia solicitó a Interpol que emitiera un par de alertas rojas más y que emprendiera la búsqueda de dos nuevos personajes: del ex gobernador Eduardo Manuitt y el ex alcalde mayor Alfredo Peña. Antes, el 27 de abril, el mismo despacho había pedido a la policía internacional que capturara en Perú al alcalde de Maracaibo, Manuel Rosales; y, unas semanas atrás, que le echara el guante al dirigente estudiantil Nixon Moreno.
Sin duda, se trata de un voto de confianza tremendo para Noble y sus muchachos; los mismos que, en opinión del presidente Hugo Chávez, protagonizaron un 'show de payasos' el 15 de mayo del año pasado, cuando confirmaron desde Colombia que la evidencia almacenada en los computadores del fallecido comandante de la guerrilla de las FARC, Raúl Reyes, no había sido alterada.
'Counterfeiting / forgery' --en cristiano, 'falsificación'-- es el cargo que se le atribuye al ex gobernador Manuitt en la ficha colgada el miércoles en el sitio web de Interpol, quien es buscado por el Tribunal Quinto de San Juan de los Morros. Y 'fraud' --'fraude'-- es el crimen por el que se inculpa al ex alcalde Peña, solicitado por el Juzgado 17 de Control de Caracas. El segundo 'delito' cometido por ambos y por el cual cayeron en desgracia, es haber roto relaciones con el gobierno; uno, más temprano que el otro. REGRESAR |