El director del Centro Hemisférico para Estudios de Defensa de Estados Unidos, Richard Downie, dijo hoy que desde la óptica de Washington, la región caribeña no es tratada como un asunto de 'competición' con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
Respecto a la influencia del mandatario en la región, Downie insistió en que la política de Estados Unidos hacia la región consiste en 'tender la mano' de forma abierta, 'con un nuevo enfoque y sentimiento' por parte de Obama hacia los países de la región, sin entrar en el 'debate que Chávez está buscando', reseñó Efe.
Agregó el funcionario que son prioridades para Estados Unidos el fortalecimiento de la gobernabilidad democrática en el Caribe y la lucha conjunta contra el tráfico de drogas, armas y personas.
Estados Unidos desea, sobre todo, 'crear capacidad' entre los países del Caribe para que puedan ellos mismos 'fortalecer sus Gobiernos y realizar sus tareas de gobernabilidad' democrática, dijo.
El director del CHDS participó en el seminario 'Compromiso estratégico en el panorama de la seguridad en el Caribe', que organiza este organismo y que concluye mañana.
Al evento asisten militares y funcionarios de alto rango procedentes de 15 países del Caribe entre los que están Haití, Jamaica, República Dominicana, Barbados y Santa Lucía.
Downie señaló que la región caribeña se enfrenta a una 'gama de retos trasnacionales' como el terrorismo, el tráfico de drogas, de armas y de personas que se debe abordar de forma conjunta, 'porque ningún país puede hacerlo solo' de forma eficaz, aseguró.
Explicó que el presidente Barack Obama 'tiene una buena estrategia y ganas de hacer cosas' en el Caribe, aunque 'en cierto modo', dijo, sigue la 'misma línea de la Administración anterior'.
En el seminario, el profesor de Ciencias Políticas Ivelaw Griffith aseguró que las amenazas con que se enfrenta la región sólo pueden abordarse desde los planos de compromiso 'multidimensional y trasnacional'.
Griffith, rector del York College de la Ciudad Universitaria de Nueva York, indicó que resulta de vital importancia 'definir la naturaleza del conflicto' antes de articular estrategias y tácticas para combatir las amenazas visibles, indicó Efe.
Explicó que, frente a las amenazas 'tradicionales o convencionales' del pasado, como son los conflictos fronterizos entre países, se ha pasado a realidades como el terrorismo, la violencia o el tráfico de drogas y de armas.
En ese sentido, señaló la necesidad de articular una respuesta integral que implique el uso de la fuerza militar, la aplicación de la ley y el empleo de herramientas diplomáticas, políticas y económicas.
Una de las claves de este nuevo tipo de amenazas, sostuvo, es su carácter 'trasnacional', que exige, para su combate, la 'institucionalización de los acuerdos', la cooperación entre los países y los diferentes servicios de inteligencia.
'En el panorama actual, la solución a estas amenazas no viene sólo de la acción militar', acotó, para agregar que las estrategias en la lucha contra las organizaciones delictivas se fundamenta en el 'compromiso multilateral y la adaptación' a la realidad.
En su opinión, dada la 'limitación de capacidad' de muchos pequeños países del Caribe para combatir los desafíos de la delincuencia, resulta crucial el 'compromiso multilateral entre los organismo más importantes de la zona'.
Para ello, los países del Caribe deben 'establecer prioridades y elaborar planes para su ejecución' e 'institucionalizar lo escrito, los tratados', para que no se quede en simple voluntad política.
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