Qué esconde el proyecto de ley de procesos electorales? La verdadera intención del PSUV no es solo desplazar a minorías aliadas, como PPT y PCV, que se negaron a disolverse. Es tener el control mayoritario de la próxima Asamblea Nacional que se elegirá en 2010. Así lo admiten en privados diputados peseuvistas.
¿Cómo se concretará? La clave está en los circuitos electorales. Por ejemplo, Maracaibo será dividido en varias circunscripciones electorales, en lugar de que el municipio elija en forma directa a cuatro diputados, revelaron fuentes parlamentarias.
La estructura actual favorece a la oposición; sin embargo, al instalar dos o tres circuitos en zonas populares, creen que la correlación pueda revertirse.
'Se corrige una anomalía de la cuarta república porque, de aprobarse el proyecto de ley, pesará más el voto de los candidatos que de los partidos. Es una votación 100% personalizada', afirmó Darío Vivas, presidente de la Comisión de Participación del Parlamento.
'La ley actual impide crear nuevos circuitos', añadió.
¿Qué significa esto? En Petare, se elijen dos diputados y es probable que sean representantes de la oposición, pero en el PSUV estudian crear dos circuitos: uno que pudiera estar en 'zonas ricas' y otro en los barrios.
En Caracas, donde se escogen 10 diputados, se pasaría a 11, al formarse otra circunscripción electoral. Eso se logrará al reducir la base poblacional de los circuitos, explicaron técnicos electorales oficialistas. En otras palabras, crecerían los cargos nominales y disminuirían los postulados por lista.
Alberto Castellar, diputado del PSUV-Falcón, dijo: 'La oposición rechaza el proyecto porque no tiene apoyos. La Constitución de 1961 reconocía las minorías, y ahora en la Constitución de 1999 se garantiza la representación de los estados y municipios en el artículo 63; la proporcionalidad está en el artículo 6 y eso es lo que recoge la nueva legislación'.
Acerca de la posición del rector electoral Vicente Díaz, Castellar señaló que actúa como vocero de la oposición en lugar de ser 'humilde y equilibrado'.
Y a PPT y PCV les envió un mensaje: 'No se trata de repartición de cuotas entre partidos, sino de garantizar la soberanía popular. En 1998, sí se irrespetó la voluntad popular al establecer una relación de 60/40 a favor de la uninominalidad.
El proyecto será consultado y en segunda discusión podrán hacer sus aportes. El beneficio más importante es que el ciudadano ejercerá un voto personalizado, sin recurrir a tarjetas o a partidos'.
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