Al renunciar Alberto Müller Rojas a la primera vicepresidencia del Partido Socialista Unido de Venezuela se impuso la 'línea dura' en el Gobierno, la Asamblea Nacional y la organización política. El general es partidario, junto con José Vicente Rangel, de propiciar el diálogo.
Miraflores optó por dejarle la conducción del PSUV a Cilia Flores, lo que originó tres lecturas en la Asamblea Nacional: El Gobierno quiere acelerar la aprobación de leyes que sustenten el cambio del modelo capitalista al socialismo. ¿Temor a perder mayoría en el Parlamento que se elegirá en 2010? Por ello se avanza en los proyectos de las leyes de procesos electorales, de poder popular o comunas y del área metropolitana. El primer instrumento pretende reducir la influencia de los partidos aliados críticos y, de paso, obtener el control del Poder Legislativo al crear nuevos circuitos electorales en zonas populares que, presumen, elegirán a los candidatos postulados por el PSUV.
Flores definirá los posibles candidatos al nuevo Parlamento. La vicepresidenta del partido conoce quiénes trabajan, las posturas políticas que asume cada uno, y domina a un grupo de diputados, según informes de organismos de seguridad internos. En predios legislativos creen que ya existe una lista de 'diputables' o aspirantes, así que en los próximos meses se producirá una reacción de quienes quieran sobrevivir. 'Habrá más chavistas que Chávez', ironizan. El proyecto de ley contra la TV por cable fue una muestra. La Comisión de Medios no sólo quiere controlar a RCTV y a Globovisión, sino enviar señales a Miraflores.
El PSUV confía en ganar porque, si bien Hinterlaces y otras encuestadoras registran una baja en la popularidad de Chávez, IVAD asegura que su desenvolvimiento como presidente es calificado de 'bueno' por 66,4%. En una medición efectuada entre el 18 y 25 de mayo, 52,8% opinó que las cosas han mejorado. Mientras, el PSUV tendría 33,8% de preferencia, Primero Justicia 4,5%; Un Nuevo Tiempo 4,3%; Acción Democrática 2,9%; Copei 2,8%; Proyecto Venezuela 2,5%; otros 5,8%. Los independientes se adjudican 43,6%.
Futuro gatopardiano. ¿Cuáles serán los escenarios futuros? ¿Se impondrá la 'línea dura'? ¿Hacia dónde va el país: una confrontación o un diálogo? Entre 1998 y 2008 ocurrieron 13.897 protestas, según Provea.
De ellas, 90% fueron pacíficas.
La Guardia Nacional repelió, entre 2000 y 2008, 2.289 manifestaciones no violentas.
Los médicos, petroleros y empleados públicos salen a la calle a pelear por los contratos, contra la inseguridad, mientras los aliados chavistas se quejan por la falta de una dirección colectiva y la actitud sectaria del PSUV en el Parlamento. La oposición calcula que, en los próximos meses, el descontento puede crecer, así que el oficialismo se ve obligado a actuar. Un escenario complicado.
Rubén Mendoza, coordinador de la Red Nacional de Círculos Bolivarianos, señaló que el chavismo debe encausar esos reclamos, sin embargo, advirtió sobre un peligro: 'Si aún no hemos definido cuál es el socialismo que queremos, si marxista, socialismo con variables, con ideas de Bolívar, ¿existirá un partido que pueda afrontar los retos en medio de una crisis económica? Hay grupos que subyacen en el chavismo que promueven reformas gatopardianas, no el socialismo. El PSUV no tiene una línea dura; son algunos hombres que dicen amén a todo lo que diga el Presidente. ¿Diosdado Cabello y Francisco Ameliach son línea dura o creen en el socialismo? Hay otro grupo que propugna un partido satélite de gobernadores y alcaldes. Si el PSUV sigue así no será vanguardia de la revolución'.
Como militante y miembro de un batallón en El Valle, en Caracas, Mendoza reveló: 'La base está molesta. La dirigencia cree que le dice amén a todo, pero es falso. No queremos un partido aclamacionista, que apruebe lo que digan las autoridades'.
El PSUV presenta problemas en Táchira, Portuguesa, Lara, Guárico y Nueva Esparta. En los Andes, la seccional fue intervenida y Rafael Ramírez aprovecha la condición de titular de MEM-Pdvsa para captar militancia; en Portuguesa, Antonia Muñoz se pelea con el grupo del gobernador Wilmar Castro Soteldo; Henry Falcón es vigilado por el equipo regional luego de la ruptura con la alcaldesa de Barquisimeto. En Guárico, Willian Lara trata de revertir el dominio de Eduardo Manuitt, y en Nueva Esparta, no logran 'pescar' un líder.
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