En materia de política económica y relaciones internacionales, Hugo Chávez da muestras de ser ese tipo de persona que no fuma, no toma, no baila pegado, ni se retrata en grupo.
A su salida de la Comunidad Andina de Naciones, le siguieron las amenazas de abandono de las Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos y más recientemente, durante un acto oficial, levantó cabeza y le ordenó a su ministro:
“Rodrigo, inicia los trámites porque nos vamos a salir del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial. Vamos a retirarnos, quiero firmar la cuenta esta noche, y que nos devuelvan lo que nos quitaron”, vociferó.
El ex ministro venezolano del antiguo despacho de Cordiplan y ex jefe de Economistas del Banco Interamericano de Desarrollo, Ricardo Hausmann, fue consultado con respecto a este nuevo planteamiento del Ejecutivo Nacional.
Desde 1994 y hasta al 2000, Hausmann fue el primer economista jefe del BID, donde puso en marcha el Departamento de Investigaciones. Desde ese mismo año ejerce como profesor de desarrollo económico de la Escuela Kennedy de Gobierno de la Universidad de Harvard, y en 2005 asumió la dirección del Centro de Desarrollo Internacional de Harvard.
Este experto es además asesor de unos 30 gobiernos, incluyendo recientemente algunos de Africa, Chile, China, Colombia, El Salvador, India, Kazakhstan, Marruecos, Paraguay, Perú y Uruguay.
EL CAMINO MÁS FÁCIL
–¿Cómo percibe usted la noticia del retiro de Venezuela del FMI y del BM?
–Con una gran tristeza, porque percibo que estamos en un país que le quiere dar la espalda a la conformación de gobiernos mundiales en los que, a diferencia del unilateralismo, se le da la voz a los países más pequeños y menos ricos. Venezuela, lejos de luchar para lograr mayor participación en estos organismos, renuncia. De esta manera toma el camino más fácil y, al mismo tiempo, el más inconveniente para sus propios intereses.
– Todo esto lo anuncia el gobierno en medio de la más grande vorágine petrolera que permite pagar saldos del BM y del FMI y financiar facturas a Nicaragua y Bolivia.
¿Qué lectura debe hacerse de esta situación? –Lo que el país está haciendo es recrear una cortina de hierro.
Cuando esta existía, los que estaban a un lado de la cortina eran miembros del BM y del FMI y los del otro lado no. Ahora la están reinventando, pero obviamente que ni Bolivia, ni Nicaragua acompañarán a Venezuela en esta medida, porque estos organismos acaban de perdonarles una enorme cantidad de deuda a esos dos países. En realidad, nadie va a acompañar a Venezuela en este suicidio en primavera que está anunciando.
–¿Qué asidero tiene entonces este radicalismo?
–Este intento por parte del gobierno de inventarse un mundo bipolar donde por un lado está Bush y por el otro lado está Chávez, desconoce el hecho de que la economía norteamericana es cien veces más grande que la economía venezolana.
A Venezuela no le alcanza la factura para conformar un nuevo polo político y por eso no la van a acompañar ni Brasil, ni Chile, ni Paraguay, ni Uruguay, dudo que la acompañe Ecuador...
porque para todos esos países es, sencillamente, más conveniente ser miembro del club que renunciar.
–¿Hacia donde vislumbra usted que va el país?
–El país está tratando de recrear un mundo soviético. Paso a paso el gobierno va copando los espacios como la toma de RCTV, la Electricidad de Caracas, la Cantv, la medicina privada, los colegios privados, y no me sorprendería que un día de estos haga lo propio con los bancos. Se vislumbra así una economía al estilo soviético, donde todo depende del Estado y el ciudadano pierde toda su autonomía.
–Bajo este modelo, el Estado y el partido es una misma cosa; no hay gente sino personas que visten camisas rojas y siguen a un solo jefe.
– Pero, económicamente, el país va bien. Pagó los saldos pendientes con los organismos multilaterales y mantiene bajo control la deuda externa.
¿No están siguiendo al pie de la letra el librito?
–Venezuela tiene un gigantesco superávit en la cuenta corriente, más reservas internacionales de las que cree que necesita y además piensa que estas organizaciones no generan otra cosa sino imperialismo puro. Al renunciar al FMI y al BM, igualmente estamos renunciando a la inversión extranjera. Estamos viendo expropiaciones en el caso del petróleo, la Cantv y EDC. Aquí ha habido expropiaciones de ipso facto y recurrentes. REGRESAR |