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| CANIDRA sostiene que el abastecimiento de repuestos para automóviles depende de la suficiencia productiva nacional, como de la capacidad para importar lo que no se fabrica en el país. Cuando el Ministro del Poder Popular para el Comercio y Presidente de INDEPABIS, Eduardo Samán, informó que la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI) le había asignado hasta 2.500 millones de dólares a la industria automotriz para el 2009, por lo que no se justificaban paralizaciones de plantas ensambladoras como General Motors, evidenció, asimismo, que dicha supuesta atención a la demanda de recursos reflejaba lo obvio: se atiende el ensamblaje e importación de vehículos, pero no el comercio de autopartes. Y esta es la razón por la que, a juicio de un importante número de afiliados a la Cámara Nacional de Comercio de Autopartes (CANIDRA), los propietarios de vehículos, dueños de talleres mecánicos y usuarios del servicio de transporte de pasajeros y de mercancías, tienen que recibir de parte de la institución la información 'más precisa y oportuna sobre este caso'. Para ellos, 'no se compadece con la verdad la injusta acusación que se hace en contra del comercio de autopartes, de estar alterando la oferta de repuestos. Si dicha alteración existe, estiman los comerciantes de repuestos, es por las razones que ya CANIDRA expuso a comienzos del 2008: 'los tiempos de CADIVI, unidos a los requisitos de obligatorio cumplimiento sobre la disponibilidad de solvencias, amén de las resoluciones relacionadas con la presunta protección de la fabricación nacional sobre suficiente o insuficiente producción identificadas como certificaciones MILCO, impedían garantizar la oferta eficiente de autopartes'. Y esta deficiencia 'ya se hizo presente'. Sólo que ahora luce agravada por la sequía de dólares que vive el país como consecuencia de la caída en los ingresos provenientes del negocio petrolero. Pero, además, 'por la impresión de que al sector automotriz se le ha estado atendiendo más por las situaciones de conflictividad que se registra en su seno, y no por lo que dicha actividad productiva y comercial representa para la economía venezolana en general, con sus reconocidas repercusiones muy específicas en algunas regiones del país, como Carabobo, Sucre y Anzoátegui'. Hace pocos días, CANIDRA informó que CADIVI mantiene compromisos pendientes con los importadores de autopartes por el orden de los 170 millones de dólares, aproximadamente, con retrasos superiores a los 250 días. Y a eso, por supuesto, no se refirió el Ministro Eduardo Samán; ni tampoco precisó cuánto de las asignaciones presupuestarias en dólares para el año en curso estarán orientadas a garantizar un pleno abastecimiento de autopartes dirigidas al mantenimiento de un parque automotor que rebasa los 4 millones de vehículos, algunos de ellos con más de 20 años de rodamiento. Asimismo, indicaba la Cámara que agremia a los comerciantes de repuestos, que hasta tanto se solventara dicha situación, se mantendría la ya conocida anomalía entre los importadores y sus suplidores internacionales de repuestos. Lo cual se traduce en la imposibilidad de que esos exportadores sigan confiando en sus clientes venezolanos, como en que el Gobierno Nacional, realmente, está dispuesto a garantizar la vigencia de dichos canales globales de financiamiento, mediante el cumplimiento de los pagos oportunamente. Los dueños de vehículos deben conocer la verdad Los afiliados a CANIDRA que exhortan a sus autoridades a informarle a los propietarios de vehículos sobre 'esta verdad' relacionada con la oferta de autopartes en el país, por otra parte, consideran que 'es alarmante' el recrudecimiento de hechos relacionados con esta actividad y que también debería motivar a las autoridades a reflexionar sobre el caso sectorial. Se trata del incremento del robo de vehículos para su posterior venta por piezas. Del igual manera, el empleo de partes obtenidas de las llamadas 'chiveras', o el acceso a productos de la importación indiscriminada de piezas de servicio pesado como transmisiones, cajas de cambio, puntas de eje y sistemas de frenos para camiones y autobuses, lo cual se hace sin control de calidad ni supervisión alguna, aun cuando se trata de componentes desechados en sus países de origen -en donde la obsolescencia sí es chequeada regularmente- pero que luego se exportan hacia mercados marginales y, como en el caso venezolano, marginado por la falta de divisas oficiales. ¿Han pensado las autoridades, por otra parte, acerca de si el aumento de accidentes automovilísticos en Venezuela por supuestas fallas mecánicas, en realidad, como afirman ciertos expertos, es una consecuencia del empleo de repuestos de vida útil ya finalizada?. En su reunión semanal, la Junta Directiva CANIDRA acogió los términos de las diferentes 'observaciones, alertas y llamados de atención' que han venido haciendo sus representados durante los últimos días. Y aun cuando esas autoridades gremiales consideran que, día a día, son más remotas las posibilidades de que el Poder Ejecutivo, y particularmente CADIVI, además el Banco Central de Venezuela, le atribuyan al tema del abastecimiento de autopartes la importancia que realmente merece, 'igual tenemos la obligación institucional de darle a conocer a los propietarios de vehículos la complejidad de problemas que está viviendo el sector'. Adicionalmente, 'ratificar' que tales problemas no se dan sólo por las dificultades que provoca la vigencia del control de cambio y sus variables relacionadas con el monopolio en la oferta de dólares a cargo del propio gobierno nacional. Sino también porque 'la producción nacional de autopartes pareciera haber dejado de ser objetivo prioritario formal para las autoridades en atención a sus estrategias de desarrollo endógeno. Ya que se decidió convertirlo en centro de conflictos laborales y sindicales, sin apreciar sus efectos económicos y costos sociales para el sector automotriz, como para la economía en su totalidad'. REGRESAR |
| Fecha publicada: 26/06/2009 Fuente: Reporte Tema: auto
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