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La industria nacional del pañal no las ha tenido todas consigo este año. Como otros sectores, afronta serias dificultades para adquirir divisas e importar materia prima con la que elabora sus pañales y para traer productos terminados -de mediana y alta calidad- en el caso de algunas marcas.
Se calcula que por este motivo y por una reducción del consumo, la oferta de cajas de pañales ha caído 17% en lo que va de año.
Nelson Rodríguez, gerente de Investigación y Desarrollo del Consorcio Absorbven, comentó que la situación se le complicó al sector el 14 de mayo pasado cuando el Ejecutivo dictó una resolución que obligó a solicitar certificados de no producción por todos los componentes que deben ser traídos del exterior para fabricar localmente.
Ahora, muchas empresas esperan respuestas a las solicitudes presentadas ante el ministerio de Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias.
Rodríguez confía en las declaraciones recientes de Jesse Chacón, titular del despacho, quien aseguró que los certificados de no producción demoran tan solo una semana. El documento es requisito fundamental para acceder a las divisas oficiales.
Mientras son tramitadas las solicitudes, la industria se las ingenia para seguir produciendo, pues si falta la autorización para los dólares, los proveedores no suministran la materia prima.
En el caso de Absorbven, que produce los pañales y toallas húmedas Freskesito, la deuda asciende a 2,13 millones de dólares.
Aún con las dificultades la empresa ha seguido fabricando, pero está llegando al límite, pues comienza a fallar la existencia de ciertos componente como tela.
El control de cambio complica la situación para una industria altamente dependiente de la materia prima importada.
De allí que el impulso al sector petroquímico es visto con buenos ojos, pues ello se traduciría en un alivio para los fabricantes de pañales que traen hasta los empaques del exterior ante la incapacidad del mercado nacional de suplir sus necesidades.
'Lo importante es pasar del dicho al hecho en el apoyo a la industria nacional', expresó Rodríguez.
Por las nubes Pero el problema en el acceso a los dólares de Cadivi no es el único que afronta este sector.
El aumento del consumo que se registró en el país entre los años 2007 y 2008 llevó a mucha gente a migrar de categorías y preferir productos de mejor calidad. La tendencia comienza a revertirse.
Se calcula que la categoría básica de pañales representa 40% del mercado, la superior o media el 55% y la premium 5%.
Pues bien, el caballito de batalla de esta industria es el producto básico, el más económico. Pero ante el exceso de liquidez y una mejora en el poder adquisitivo, la gente migró hacia productos más costosos.
Este año la situación se ha hecho insostenible dado el salto de precio que se ha registrado en este renglón. Los costos al consumidor oscilan entre 40 y 45 bolívares fuertes, e incluso llegan a hasta Bs.F. 55 dependiendo de la marca, por un empaque de 20 o 24 pañales.
'Esto equivale a 5% del salario mínimo', admite Rodríguez, consciente de las dificultades, no sólo de la industria, sino también de la población.
Ni hablar de los empaques de más de 40 unidades, cuyos precios superan los Bs.F. 80 y los de más de 70 unidades que puede llegar a costar Bs.F. 130.
Según el representante de Absorbven, el aumento no es capricho, pues responde a un incremento del costo de las materias primas, provistas -por cierto- por muy pocas empresas, y al hecho de que algunas empresas hayan tenido que recurrir al mercado de permuta para hacerse con las divisas necesarias para importar componentes o productos terminados. Los precios se vieron impactados por el aumento del Impuesto al Valor Agregado a 12% a partir del 1° de abril.
Confianza Ante esta realidad la industria busca la forma de llegar al consumidor con productos adaptados a sus bolsillos.
Freskesito, que se distribuye especialmente en el interior del país, ha asumido la estrategia de reducir los conteos, es decir llevando a la mínima expresión la cantidad de unidades en los empaques. Ello se ha traducido en la oferta de una bolsa de 10 pañales.
Absorbven tiene 15 años produciendo y desde octubre pasado también elabora toallas húmedas para el cuidado del bebé.
El directivo de la empresa comentó que esperan seguir creciendo en el país, 'pero el Estado debe acompañarnos'.
De manera directa el fabricante de la marca Freskesito emplea a 150 personas en un proceso continuo de 24 horas los 365 días del año, dependiendo de la disponibilidad de materia prima.
Con una máquina de tecnología chino-italiana 'tropicalizada', la marca produce para competir con cuatro nacionales y dos transnacionales.
Su oferta incluye un pañal básico o económico, dos medios o superiores y uno premium.
En este sector es líder Procter and Gamble, fabricante de Pampers; seguida de la también transnacional Kimberly Clark con su marca Huggies. Ambas producen en el país, aunque parte de su portafolio es importado.
Isabela Lluc, gerente de Categoría de Kimberly Clark, comentó que la marca tiene 16 años en el país y produce localmente las líneas Huggies Classic y Kimbies, que entran en la categoría básica.
El resto del mercado se lo distribuyen marcas nacionales encabezadas por Corpañal, que produce Consentido y Aprecio.
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| Fecha publicada: 30/06/2009 Fuente: El Mundo Tema: compra
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