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La mujer, quien ha demostrado tener competencias especiales y en muchos casos únicas para desenvolverse exitosamente en la mayor parte de los puestos de trabajo, continúa haciendo esfuerzos por lograr la total igualdad de trato y oportunidades con respecto a los hombres.
Todavía existen prejuicios, mitos o simplemente puntos de vista sin fundamento sobre el alcance de la mujer en algunos puestos de trabajo. En una encuesta realizada a estudiantes del MBA por Fundación Esade –España, 2005-, cuando se les preguntó cuáles eran los obstáculos que ellas identificaban para ascender a puestos directivos, el 64% señaló la cultura corporativa como principal limitación. En segundo lugar las obligaciones familiares. En tercer término los horarios. Como cuarto aspecto los prejuicios de los responsables y como quinto término la disponibilidad para viajar. A pesar de que el 52% de la población en Europa corresponde al sexo femenino, la mujer sigue reclamando su igualdad de condiciones en el campo laboral. Sólo hasta julio del año 2006, es cuando la nueva directiva del Parlamento Europeo se ocupó de poner “en marcha el principio de igualdad de oportunidades e igualdad de trato, entre hombres y mujeres en materia de empleo” y entre los puntos contemplados figuran:
la formación profesional, las condiciones de trabajo, la remuneración y el régimen de seguridad. Pero los asiáticos no están al margen de esta situación: en la conferencia denominada “Las mujeres y el trabajo en Japón” del 18 de marzo del año 2004, Kimie Iwata afirma que sólo el 10% de las mujeres ocupan puestos de responsabilidad en el Japón.Y como referencia de nuestro continente, según el Instituto Mejicano de Seguridad Social, 1995, las mujeres en este país devengaban la mitad del salario con respecto a los hombres.
A pesar de todos los obstáculos, la mujer a pasos muy firmes ha encontrado la manera de resolver y superar cada vez su estatus en la empresa, sus beneficios y sus condiciones.
Según lo refirió César Gaviria en su alocución como secretario de la OEA en el año 1999, “en algunos países como Colombia, Brasil, Cuba, Panamá, Uruguay y Venezuela, hay más estudiantes mujeres que hombres en las universidades”.
Sin duda este dato es un hecho que todos podemos constatar. Este hecho moldeará de forma importante el rol de la mujer en el siglo XXI e indica que su incorporación a la fuerza laboral continuará en ascenso. “La mujer estará cada vez más capacitada para asumir un papel preponderante en las discusiones de política pública y más calificada para desempeñar cargos de decisión en el gobierno y en la industria privada.Y sin duda este es el rasgo más sobresaliente de la evolución de nuestras sociedades desde la perspectiva de género y el que más nos interesa desarrollar y estimular porque proviene de una enorme superación personal y colectiva que ha roto todas las barreras, y que nada tiene que ver con formas de paternalismo en desuso cuando se trata de buscar la igualdad de la mujer”.
Sin embargo, vale la pena mencionar que muchas mujeres tendrán a futuro o han tenido que cambiar en el presente, el curso natural de sus vidas de forma dramática, para conseguir estos grandes logros. Solamente quiero referir un dato significativo, según la economista Sylvia Ann Hewlett, quien ha escrito numerosos libros sobre el trabajo de la mujer, el 42% de las mujeres que ascienden a cuadros superiores en los Estados Unidos, llegan a los 40 años sin tener hijos.
Vale la pena pensar en la búsqueda de formas idóneas en las que una mujer desarrolle al máximo su talento, haga uso de su potencial para el beneficio de un país, una empresa y de sí misma, pero resguardando su realización personal, cumpliendo sus deseos y manteniendo los intereses derivados de su propia condición de mujer.
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| Fecha publicada: 10/05/2007 Fuente: TalCual Tema: empresas
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