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El desarrollo sostenible de las empresas en América Latina debe basarse en nueve pilares fundamentales, de acuerdo con la Declaración de Caracas que fue aprobada por unanimidad por las organizaciones empresariales de Iberoamérica, miembros de la Organización Internacional de Empleadores, que participaron en la reunión “La Empresa Sostenible en América Latina”, que se realizó en la sede de Fedecámaras.
El documento fue presentado como el resultado de un análisis de los aspectos que afectan la sostenibilidad.
En la presentación de las conclusiones, el vicepresidente de la OIE, Dagoberto Lima Godoy, alertó que la actividad empresarial en Latinoamérica “está en jaque”. Luego manifestó que “no hay democracia política sin democracia económica”.
Antonio Peñalosa, vicepresidente para América Latina de la OIE, ratificó por su parte su respaldo y reconocimiento a Fedecámaras, que es “nuestro único representante en Venezuela desde hace 50 años”.
En el documento se destaca que la propiedad privada, como piedra angular del desarrollo económico y social, “requiere la existencia y la aplicación de normas jurídicas claras y estables que den seguridad al emprendedor”.
También se insiste en que el desarrollo de empresas sostenibles requiere de un clima político, social y económico favorable a la inversión.
La estabilidad política y la macroeconómica en las áreas fiscal, presupuestaria, cambiaria y monetaria son vistas como condiciones indispensables para la sostenibilidad de las empresas.
Otros aspectos que se destacan son el respeto al Estado de Derecho y la necesidad de un manejo transparente y comprometido de las instituciones públicas.Tampoco se deja de lado que la creación de empleos exige una colaboración estrecha entre las empresas y el Gobierno en el diseño de las políticas educativas. El diálogo social entre empresarios, trabajadores y gobiernos, a su vez, es presentado como una herramienta importante para la lucha contra la pobreza.
También se defienden los principios fundamentales laborales consagrados en la Declaración de la OIT, porque “son indispensables para la creación de trabajos dignos y empresas sostenibles”. Y se reivindica la responsabilidad social de las empresas y de los demás acto- res sociales como una contribución positiva al desarrollo de la sociedad.
A continuación, un resumen de los nueve pilares.
PROPIEDAD PRIVADA Y SEGURIDAD JURÍDICA
La propiedad privada es la piedra angular del desarrollo económico y social. Es indispensable su pleno respeto, por lo cual las instituciones que definen los derechos de propiedad y velan por su cumplimiento, tales como el sistema judicial, los registros de la propiedad y los organismos encargados de garantizar el cumplimiento de la ley, han de ser eficientes, imparciales y capaces de rendir cuentas a la sociedad. En aquellos países donde existe inseguridad jurídica para el ejercicio del derecho de la propiedad privada, se produce inmediatamente una desaceleración del desarrollo, un deterioro de credibilidad y confianza a escala internacional, un incremento de la informalidad y en definitiva un retorno a mayores índices de pobreza.
ENTORNO EMPRESARIAL
El concepto es amplio y abarca diversos factores externos pero indispensables para que las empresas puedan crearse, crecer y competir.
Entre los más importantes destacan: una política económica y social que fomente la inversión privada, el desarrollo empresarial y la formalización de las actividades empresariales; un sistema educativo que responda a las expectativas empresariales; un marco regulatorio adecuado que adapte el mercado de trabajo a sus nuevas necesidades; unos costos de producción competitivos.
ESTABILIDAD POLÍTICA Y MACROECONÓMICA
La inestabilidad política daña la credibilidad del país en su conjunto y limita las posibilidades de expansión interna así como la inversión extranjera. La inestabilidad macroeconómica genera incertidumbre sobre el retorno de la inversión, eleva el riesgo-país, encarece el costo del crédito y puede destruir sistemas financieros completos, provocando crisis traumáticas con graves consecuencias económicas y sociales, tal como lo demuestra la experiencia de América Latina y otras regiones.
SOCIEDAD DEMOCRÁTICA Y LIBRE INICIATIVA
El respeto al Estado de Derecho, a los principios éticos y a los valores democráticos es indispensable para el desarrollo de la empresa sostenible. El modelo de libre iniciativa sólo puede existir en un marco de libertad (incluida la libertad de expresión), respeto y democracia.
El gobierno, los empresarios, los trabajadores y el resto de la sociedad tienen cada uno un papel importante que jugar, y todos, conjuntamente, deben ser los garantes de ese marco de libertad.
INSTITUCIONALIDAD
La falta de normalidad, eficiencia, control de gestión y transparencia en el funcionamiento de las instituciones públicas es un factor claro de inseguridad para la comunidad empresarial. Las empresas y los empresarios necesitan seguridad política, pública y administrativa para poder tomar decisiones en materia de inversión y empleo. Los gobiernos deben fortalecer la institucionalidad eliminando toda forma de arbitrariedad o de corrupción en el ejercicio de sus funciones.
EDUCACIÓN Y CAPITAL HUMANO
La educación es la base de la ciudadanía, de la igualdad de oportunidades y del desarrollo. Las políticas educativas y de formación profesional han de responder a las expectativas de la sociedad, así como a las necesidades de las empresas y del mercado de trabajo.
DIÁLOGO SOCIAL
Para hacer frente a los problemas sociales actuales, la región tiene la necesidad de contar con un amplio y auténtico diálogo social, basado en el nuevo paradigma de la colaboración y no en la cultura de la confrontación, donde gobiernos, empresarios y trabajadores sumen esfuerzos para la generación de riqueza y empleo.
DERECHOS LABORALES
La empresa sostenible ha de funcionar en un entorno de garantías a valores como libertad, igualdad, justicia y respeto a la ley. El respeto de los derechos laborales fundamentales es uno de los pilares en los cuales se basa el desarrollo de la empresa sostenible, donde principios y derechos, tales como la libertad de asociación y el derecho de negociación colectiva voluntaria, la no-discriminación, la ausencia de trabajo forzoso o las peores formas de trabajo infantil, son cuestiones irrenunciables en el actual mundo globalizado.
RESPONSABILIDAD SOCIAL
El empresariado latinoamericano reconoce que, junto a los demás actores de la sociedad, tiene un papel clave en el desarrollo económico y social de la región. REGRESAR |
| Fecha publicada: 10/05/2007 Fuente: TalCual Tema: empresas
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