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Se notan a través de la ropa. Se ven en traje de baño. Los "cauchitos" se han convertido en el espanto de hombres y mujeres (si no, ¿por qué la liposucción sería tan demandada?). Y en mucho más que eso. Las células adiposas no son sólo células; son, también, laboratorios que fabrican sustancias que pueden ser dañinas para el organismo.
"Inicialmente se pensó que el tejido adiposo era inerte. Ahora sabemos que esas células adiposas son un órgano endocrino en su totalidad y que hay varios tipos de tejido adiposo.
Todos los meses sabemos algo distinto de estas células", asegura Franklin Ablan, médico endocrinólogo del Hospital Vargas y profesor de la Universidad Central de Venezuela.
La grasa visceral, la grasa que tanto incomoda a las personas, elabora 147 sustancias hormonales diferentes; algunas de ellas son promotoras de la diabetes.
"Esas grasas producen resistina, un compuesto vinculado con la insulinorresistencia.
También producen endotelina, factor relacionado con la contracción de los vasos sanguíneos, y angiotensina. Igualmente producen ácidos grasos en grandes cantidades, los cuales incrementan la insulinorresistencia, y factores que promueven la inflamación", enumera Ablan.
Todo empieza con el síndrome metabólico. Quienes sufren esta condición, presentan obesidad (en la zona abdominal), diabetes o intolerancia a la glucosa, triglicéridos elevados, "colesterol bueno" reducido e hipertensión. El siguiente paso es la diabetes.
El pasado de esa barriguita es remoto. "Tiene que ver con el proceso evolutivo de los individuos. Data de la época en que éramos cazadores y recolectores. En ese momento se activaron genes para generar reservas de grasa. Esos mecanismos quedaron activados. Si un sujeto no realiza actividad física, y asume una dieta que excede sus requerimientos, la grasa se sigue multiplicando".
Comida y sudor.
Aún cuando hay medicamentos que pueden ayudar, la corrección nutricional y el ejercicio son los mejores antídotos para limitar la acumulación de grasa en la panza.
No es sólo que los seres humanos comen en mayor cantidad de lo que necesitan, sino que también escogen alimentos poco sanos. "Ingerimos muchas grasas saturadas, provenientes de fuentes animales; ingerimos, además, galletería y pastelería. Deberíamos optar por frutas, vegetales, carnes bajas en grasas (elegir pescado en vez de otras carnes) y carbohidratos complejos (leguminosas); la pastelería debe dejarse sólo para ocasiones especiales", indica el endocrinólogo.
¿Qué hacer con el chocolate, la gran tentación vespertina? Hay que seleccionar los más oscuros, que contienen antioxidantes, y echar a un lado los más claros, ricos en manteca de cacao.
En cuanto a la actividad física, Ablan aconseja caminar. ¿Por qué? Porque es económica, solamente requiere la voluntad, la pueden llevar a cabo personas de todas las edades y no provoca lesiones en el cuerpo.
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| Fecha publicada: 11/05/2007 Fuente: El Nacional Tema: salud
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