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A primeras horas de la mañana las calles no tuvieron cola y los balnearios lucieron llenos a medias. Pasado el mediodía los toldos y sillas vacías se fueron llenando y el flujo de vehículos se hizo mayor. Los temporadistas no mostraron apuro en llegar al litoral a pasar el asueto, aparecieron por cuentagotas.
'La verdad, no nos hicimos muchas ilusiones para vender en este asueto. La inflación le tiene el bolsillo golpeado a muchos', indicó Gerson Piña, un vendedor playero del balneario Alí Babá. De acuerdo con las autoridades locales, este asueto fue beneficioso para las zonas foráneas, como las parroquias Caruao, El Junko y Naiguatá. 'Hemos recibido reportes de hasta el 90% de ocupación en posadas y hoteles ubicados hacia esa zona', sostuvo Ángel Piñango, presidente del Fondo de Turismo de Vargas. Sin embargo quienes disfrutaron del sol desde temprano dudan que la tranquilidad dure durante todo el asueto. 'Las playas de Vargas nunca decepcionan. Es mejor que quedarse en casa, pasar un rato de diversión con el mar y el sol. Este balneario mañana (hoy) estará a reventar' aseguraba Moisés Reyes, desde Camurí Chico. Mientras, el resto de los trabajadores playeros esperan que sus palabras sean proféticas, pues este asueto es el último antes de Navidad. REGRESAR |
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